Teruel, posible origen de dinosaurios carnívoros gigantes de África

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06/12/2025 - 11:00
Exposición de dinosaurios en Teruel

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La provincia de Teruel, conocida por sus ricos yacimientos paleontológicos, no deja de sorprendernos con hallazgos que redefinen nuestra comprensión de la vida prehistórica. Un estudio reciente ha puesto sobre la mesa una hipótesis tan fascinante como trascendental: el origen de los dinosaurios carnívoros gigantes que dominaron África durante el Cretácico podría estar en Teruel. Esta conexión, aparentemente improbable entre el interior de España y el continente africano hace millones de años, abre nuevas vías en la comprensión de la evolución y dispersión de los grandes terópodos, los temibles depredadores del pasado.

Este descubrimiento no solo refuerza la importancia de la paleontología española, sino que nos invita a imaginar un mundo donde los continentes estaban unidos de formas que hoy apenas podemos concebir.

Los gigantes carnívoros de África, una hegemonía temible

Durante el periodo Cretácico (hace aproximadamente entre 145 y 66 millones de años), África fue el hogar de algunos de los dinosaurios carnívoros más grandes y feroces que jamás hayan existido. Dos familias en particular destacan por su tamaño y poder:

  1. Carcharodontosauridae: Incluían a depredadores como el Carcharodontosaurus (cuyo nombre significa "lagarto con dientes de tiburón"), que podía medir más de 12 metros de largo y pesar varias toneladas. Eran los equivalentes africanos del T. rex, dominando los ecosistemas con sus grandes cráneos y dientes aserrados, adaptados para desgarrar carne.
  2. Spinosauridae: El miembro más famoso es el Spinosaurus, un dinosaurio semiacuático con una distintiva "vela" en su espalda y un cráneo alargado similar al de un cocodrilo. Se alimentaba de peces y otros animales acuáticos, y se cree que era incluso más grande que el T. rex.

La aparición y evolución de estos megadepredadores en África ha sido objeto de intensa investigación. La hipótesis que vincula su origen con Teruel sugiere un panorama biogeográfico mucho más complejo de lo que se pensaba.

Teruel: un tesoro paleontológico con conexiones inesperadas

Teruel, y en particular el yacimiento de Riodeva, ya es mundialmente conocido por haber albergado al Turiasaurus riodevensis, uno de los dinosaurios más grandes de Europa. Ahora, la atención se centra en restos de terópodos encontrados en la región que podrían ser la clave de esta nueva teoría.

La investigación se basa en el estudio de fósiles de grandes terópodos encontrados en el Jurásico Superior (aproximadamente hace unos 150 millones de años) en Teruel. Estos restos, que podrían pertenecer a un ancestro común de los carcarodontosáuridos y espinosáuridos, muestran características anatómicas primitivas pero ya con rasgos que prefiguran la morfología de sus descendientes africanos.

La hipótesis de la dispersión temprana

La clave de esta hipótesis radica en la dispersión de los continentes. Durante el Jurásico, los continentes aún estaban mucho más cerca de lo que están hoy, formando parte de dos grandes masas de tierra: Laurasia (norte) y Gondwana (sur). España, en ese momento, se encontraba en una posición geográfica estratégica, actuando como un puente o una "escala" antes de la completa fragmentación de estos supercontinentes.

  • Fragmentación de Pangea: Durante el Jurásico y Cretácico, el supercontinente Pangea se estaba fragmentando. África era parte de Gondwana.
  • Posición de la Península Ibérica: En el Jurásico Superior, la Península Ibérica estaba conectada con lo que eventualmente se convertiría en África. Esto habría permitido que los ancestros de estos grandes terópodos se dispersaran desde Europa hacia el norte de África.
  • Aislamiento y evolución: Una vez que los continentes se separaron aún más, estas poblaciones quedarían aisladas en África, evolucionando de forma independiente y dando lugar a las formas gigantes y especializadas que conocemos, como el Carcharodontosaurus y el Spinosaurus.

Si esta hipótesis se confirma, significaría que los linajes de estos icónicos depredadores africanos no evolucionaron de forma autóctona en África desde el principio, sino que tuvieron un origen euroasiático (o, al menos, europeo-ibérico) antes de su aislamiento en el continente africano.

Implicaciones para la paleontología y futuras investigaciones

Este posible descubrimiento tiene implicaciones profundas para el campo de la paleontología:

  1. Biogeografía de los dinosaurios: Reafirma la importancia de las conexiones continentales tempranas para la distribución y evolución de la fauna.
  2. Orígenes de los linajes: Podría cambiar nuestra comprensión sobre los orígenes de dos de las familias de terópodos más exitosas y temidas.
  3. Valor de los yacimientos españoles: Subraya una vez más el valor incalculable de los yacimientos paleontológicos de España, que contienen información clave sobre la evolución global de los dinosaurios.
  4. Nuevas preguntas: Genera nuevas preguntas sobre qué otros linajes de dinosaurios pudieron haber seguido rutas de dispersión similares y cómo el aislamiento geográfico influyó en su diversificación.

La investigación continuará, buscando más fósiles y realizando análisis más detallados para fortalecer o refutar esta intrigante hipótesis. Por ahora, Teruel, la "tierra de dinosaurios", nos sigue brindando ventanas inesperadas a un pasado lejano y conectado, demostrando que incluso las teorías más audaces pueden tener sus raíces en los huesos fosilizados de la antigua Iberia.

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