El papel de la arquitectura en el turismo alternativo

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06/01/2026 - 17:00
Turismo alternativo en Irán

Lectura fácil

La isla de Hormuz, en Irán, vivió durante décadas de la pesca y de actividades comerciales informales. Sin embargo, su ubicación estratégica, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial, obligó a la comunidad de unas 6,000 personas a replantearse su futuro económico. Ante este desafío, los habitantes encontraron en el arte y la creatividad un medio para transformar su territorio sin perder su identidad. A día de hoy es lo que conocemos como turismo alternativo, descubre más.

Las residencias Majara: arquitectura que respeta la tradición

En 2008, un colectivo de artistas locales liderado por Ali Rezvani lanzó el festival Soil Carpet, una propuesta para que creadores experimentaran con los colores de las arenas y la topografía de la isla. La iniciativa fue bien recibida por la comunidad y los visitantes, pero pronto se detectó un obstáculo: la falta de alojamiento dificultaba la permanencia de quienes llegaban a participar. Fue entonces cuando el estudio de arquitectura ZAV propuso soluciones sostenibles, capaces de integrar la construcción con el entorno natural.

El proyecto Majara no se limitó a crear nuevas estructuras, sino que intervino de manera inteligente en la arquitectura existente. Para ello se diseñaron espacios que funcionaran como un puente entre los visitantes y los locales, incluyendo un centro cultural y un muelle que facilita la interacción.

Para el hospedaje, los arquitectos recurrieron a técnicas tradicionales, inspiradas en los depósitos de agua locales, utilizando el método superadobe: capas de sacos rellenos de arena local unidas con mínima cantidad de cemento para garantizar estabilidad.

Posteriormente, se añadieron estructuras de acero y revestimiento de cemento, combinando lo tradicional con lo contemporáneo. Esta estrategia permitió mantener los métodos ancestrales y generar empleo para la población local, que a su vez mejoró sus habilidades constructivas.

Un complejo integrado en el paisaje

Hoy, las residencias Majara forman un conjunto de 200 cúpulas, con habitaciones temporales que imitan las colinas cercanas, conectadas mediante patios y senderos de piedra y hormigón. El complejo incluye estancias para 75 visitantes, residencias para 10 artistas, además de biblioteca, restaurante y otros servicios culturales.

La relación entre la arquitectura y geografía recibió el reconocimiento internacional, incluyendo un premio Aga Khan a la mejor intervención arquitectónica en contextos sensibles.

Turismo alternativo y sostenibilidad

El proyecto es un ejemplo de turismo alternativo, ofreciendo una experiencia distinta a la convencional. Su enfoque busca equilibrar la afluencia de visitantes con la preservación de recursos naturales, evitando la sobrecarga de energía y agua. La propuesta promueve un marco inclusivo, abierto y respetuoso, que beneficia a la comunidad y al entorno. Gracias a esta iniciativa, Hormuz se ha convertido en un modelo de cómo la arquitectura puede fomentar formas innovadoras de ocio, recreación y aprendizaje, impulsando un turismo alternativo que respete tanto la cultura como el ecosistema.

El caso de Hormuz demuestra que el diseño puede ser un motor de cambio social y económico. La combinación de tradición y modernidad, junto con la idea de un turismo alternativo, ofrece un camino para preservar la identidad local mientras se generan oportunidades.

La experiencia de la isla inspira otras regiones a explorar modelos de desarrollo turístico responsables similares al turismo alternativo y adaptados a sus recursos y características.

Así, la arquitectura se convierte en un instrumento de transformación cultural, social y ambiental, promoviendo un turismo alternativo que tiene sentido para la comunidad y el planeta.

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