Una mujer denuncia ser víctima de una violación y maltrato en Hogar Social

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10/07/2019 - 11:51
Víctima

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Una mujer denuncia haber sido violada y sufrido maltrato en el edificio okupado por el grupo neonazi Hogar Social ubicado en la plaza de Cristino Martos.

La víctima acudió ante la Policía para denunciar los hechos y el hombre fue detenido y puesto a disposición judicial. Aún así, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 10, lo dejó en libertad a pesar de la petición de prisión provisional que hicieron desde la Físcalia de Madrid y de la acusación particular.

EL magistrado consideró que no convergieron todos los elementos para decretar prisión, pero por la existencia de "riesgo medio" por las actuaciones practicadas por los presuntos delitos de maltrato y agresión sexual, decretó una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima.

Desde el colectivo neonazi "Hogar Social" dieron orden de ignorarla por no "estar bien"

Eva, así se llama la supuesta víctima, tiene una discapacidad reconocida con un 50%, y estuvo dando tumbos hasta que un amigo la llevo al Hogar Social donde han ocurrido los hechos.

Ella conoció allí al acusado, que según su testimonio, la persiguió aunque ella lo rechazaba. Pero según ella, tuvieron algún encuentro, por la soledad en la que se encuentra la víctima.

Desde que sucedió eso, la agredida denunció que el agresor mostró una personalidad con celos y que era posesivo, situación que llevo a hacer insostenible que tuvieran una relación cordial por los insultos que recibía por parte de él, utilizados con frecuencia llamándola "zorra" y "yonqui".

A pesar de los desencuentros y las situaciones desagradables que originaba el agresor, la noche del viernes al sábado pasado, la supuesta víctima cenó con el.

Mientras que mantenían una conversación viendo la tele, salió el tema de las exparejas de la víctima, lo que provocó que a él se le cambiase el gesto de su rostro por completo. La conversación fue interrumpida, y cuando Eva se disponía a dormir, el agresor le bajó con fuerza los pantalones y la penetró vaginalmente sin que ella pudiese reaccionar.

Durante el juicio el acusado negó la agresión sexual y reitero que la supuesta víctima había consentido esa relación sexual.

Una vida un poco convulsa

Desde diciembre de 2018 la supuesta víctima de violación se encontraba en situación de exclusión. A esto se suma su problema de alcoholismo en el que llevaba inmersa desde que se divorciara en el 2007, con la siguiente pérdida de la custodia de sus tres hijos.

Los líderes de la asociación neonazi, recordaron al igual que ella, que Eva acudía en un principio, solamente a coger alimentos. En septiembre de este año, la supuesta víctima cumple 51 años, y se encontraba en espera para poder obtener una plaza en el albergue municipal Luis Vives.

La plaza no llegaba por lo que fue acogida en el edificio Okupado de Cristino Martos a mediados de junio de este año. Desde la cúpula del Hogar Social hablan de venganza por parte de la víctima, que apuntan, ha tenido problemas con varias sustancias.

Asimismo explican que tanto víctima como agresor no tenían una relación de pareja, y apuntan que el denunciado es un "tío legal" que no convive de manera habitual en las instalaciones okupadas desde noviembre del año pasado.

Melisa Ruiz, líder del colectivo recuerda que la víctima les había amenazado con contra todo, y desde la organización se están planteando si tomar medidas legales contra ella por estas acusaciones.

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