Durante el verano, si no cuidas tu salud digestiva los cambios en la alimentación, el calor y el ritmo de vida más relajado pueden causar molestias digestivas como acidez, indigestión, hinchazón, estreñimiento o intoxicaciones alimentarias.
La dieta NiMe se basa en alimentos naturales como verduras, legumbres y cereales integrales, con pequeñas porciones de carne. Evita los procesados, el trigo, los lácteos de vaca y la carne roja.
Las frutas y verduras nos aportan fibra. Sin embargo, aunque con el tiempo mejoran la salud del intestino, pueden causarnos gases e hinchazón. Si no estamos acostumbrados, hay que comerlas de forma gradual.
El cáncer de piel es un riesgo cuando llega el sol. La prevención y el cuidado de la piel son nuestra mejor baza para evitar la generación de melanomas.
Una reciente investigación demuestra que la alimentación infantil está relacionada con el riesgo de generar enfermedades digestivas inflamatorias en la edad adulta.