Brasil, un atractivo laboratorio en la carrera por la vacuna del COVID-19

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Científica / Victor Moriyama para The New York Times

Lectura fácil

El coronavirus causa cada día unos 1.000 fallecimientos
y 50.000 contagios en Brasil.
Es el segundo país más afectado en todo el mundo por detrás de Estados Unidos.

Esto ha hecho que se haya convertido en un atractivo laboratorio para los científicos y empresas
que trabajan para conseguir una vacuna del coronavirus.  

Cuatro de las vacunas contra el coronavirus están siendo probadas en Brasil:
- La vacuna experimental desarrollada por Janssen, farmacéutica de Johnson & Johnson.
- La vacuna diseñada por la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca.
- La vacuna de la farmacéutica china Sinovac.
- La vacuna diseñada por Pfizer.

Brasil tiene un consolidado y extendido programa de vacunación nacional,
además de prestigiosos institutos de investigación
y  miles de voluntarios dispuestos a que les inyecten la vacuna.

Brasil se ha convertido en un atractivo laboratorio para los científicos y empresas embarcados en la frenética carrera para conseguir una vacuna del COVID-19. 

La respuesta al coronavirus en Brasil, donde el patógeno ha ocasionado el fallecimiento de más de 107.000 personas, hizo que la experiencia del país fuera un ejemplo a evitar que muchos han contemplado con alarma en todo el mundo. sin embargo, conforme el número de casos aumentaba, los investigadores de vacunas vieron una oportunidad única.

Pese a que el coronavirus empieza a dar alguna pequeña señal de que los contagios en Brasil se multiplican a menor velocidad, todavía causa cada día unos 1.000 fallecimientos y en torno a 50.000 contagios. Pero la virulencia del brote, el segundo peor del mundo después de Estados Unidos, tiene otro efecto que convierte a Brasil en un atractivo laboratorio.

Cuatro de las vacunas contra el COVID-19 están siendo probadas en Brasil

Esta semana se ha anunciado el acuerdo para probar la vacuna experimental desarrollada por Janssen, farmacéutica de Johnson & Johnson, con unos 7.000 voluntarios. Esta iniciativa se suma a los ensayos clínicos que ya están rodando: el de la vacuna diseñada por la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca, que está en la última fase de prueba con 5.000 voluntarios en Brasil, y el de la farmacéutica china Sinovac, con 9.000 personas. Una cuarta vacuna, diseñada por Pfizer, va a ser probada en un millar de profesionales sanitarios en el Estado de Bahía.

El país es un banco de pruebas, además de que el virus lleve meses en expansión, Brasil tiene un consolidado y extendido programa de vacunación nacional, prestigiosos institutos de investigación biomédica y, ha conseguido miles de voluntarios dispuestos a que les inoculen la vacuna.

Un millón de personas se inscribieron en la web para reclutar voluntarios. Entre los requisitos para probar la vacuna del COVID-19 es imprescindible ser personal sanitario que trabaja directamente con enfermos de coronavirus y que en estos meses no se hayan infectado.

“Brasil será uno de los primeros países en tener la vacuna”, afirmó Covas, director del Instituto Butantan

El gobierno brasileño espera que sus ciudadanos estén entre los primeros en ser vacunados. Asimismo, los expertos médicos están pensando que Brasil incluso podría fabricar la vacuna y exportarla a los países vecinos.

Me siento muy optimista”, dijo para The New York Times Dimas Covas, el director del Instituto Butantan, un productor farmacéutico con reconocimiento internacional que se asoció con Sinovac de China en uno de los estudios que ha llegado a la tercera etapa de la investigación, durante la cual se probarán vacunas potenciales en 9.000 personas.

Los acuerdos suscritos por las autoridades brasileñas con las farmacéuticas les dan preferencia. Las firmas se han comprometido a venderles decenas de millones de dosis de sus vacunas.

Sin embargo, según los expertos no hay certeza de que las pruebas que actualmente se realizan en Brasil son las que ganarán la carrera

Muchos países en todo el mundo compiten por ser los primeros en tener acceso a la vacuna. En India, una de las familias más acaudaladas del país está produciendo en masa la vacuna de Oxford con la esperanza de que será la primera en sortear los obstáculos regulatorios y de seguridad.

Recordemos también que Rusia aprobó una vacuna de fabricación nacional.

Brasil, con una población de cerca de 210 millones de personas, tiene la capacidad de producir unos 500 millones de vacunas al año. En el marco de los actuales acuerdos sobre vacunas contra el coronavirus en los que participa el país, inicialmente las plantas brasileñas se encargarían de las etapas finales de la producción de vacunas después de importar las materias primas, y luego las producirían en su totalidad.

Mientras los investigadores aplauden el papel de Brasil en la carrera mundial por la vacuna contra el COVID-19, también se han sentido obligados a recordar a los ciudadanos que estas buenas noticias no acabarán por sí solas con el sufrimiento que el virus ha desatado en el país.

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