¿Encender o apagar la calefacción en invierno? Descubre la opción más eficiente

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19/01/2024 - 10:09
Calefacción

Lectura fácil

Existe una creencia común que afirma que mantenimiento la calefacción a temperatura mínima durante toda la noche se rebaja el consumo energético.

Algunos organismos oficiales lo desmienten, promoviendo encender la calefacción cuando se necesita y dan otro tipo de consejos para mantener el calor en el hogar.

Entonces, ¿es más eficiente apagar la calefacción cuando no estamos en casa o durante la noche, o es mejor mantenerla al mínimo para evitar que la casa se enfríe por completo?

La respuesta a esta pregunta puede tener un impacto significativo tanto en nuestro confort como en nuestras facturas de energía.

Optimizando el uso de la calefacción en invierno

En la temporada más fría del año, surge la pregunta recurrente sobre los hábitos de consumo que pueden ayudarnos a ahorrar en la factura energética, más allá de considerar el sistema de calefacción o la eficiencia de nuestra vivienda.

Uno de los interrogantes comunes es acerca de la conveniencia de mantener la calefacción encendida constantemente a un mínimo para evitar gastos excesivos y mantener un ambiente agradable, o si es más eficiente apagarla y encenderla según el uso.

¿Cuándo encender la calefacción?

De acuerdo con las recomendaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) del Gobierno, la opción más eficiente es "ajustar el encendido de la calefacción al horario real de ocupación de las viviendas".

En otras palabras, resulta más beneficioso apagar y encender la calefacción según la necesidad de uso. Un ejemplo práctico sería apagarla durante las noches, ya que con una temperatura de 15-17 grados, la vivienda mantiene un nivel confortable para el sueño, y encenderla unos minutos antes de levantarse, lo cual es considerado "mucho más eficiente".

Un enfoque similar se aplicaría al salir de casa, apagando la calefacción y encendiéndola poco antes de regresar, especialmente si se cuenta con un termostato inteligente, optimizando así el consumo de energía del sistema.

La temperatura a la que configuramos el termostato es fundamental

Por cada grado que aumentamos la temperatura, el consumo energético se incrementa en un 7 %. Por lo tanto, es recomendable mantener la calefacción entre los 20 y 21 grados para un equilibrio entre comodidad y eficiencia.

Esto es especialmente efectivo si cuentas con un termostato inteligente, que te permite programar el encendido para que la casa esté a la temperatura deseada cuando llegues.

Además, existen otros consejos prácticos para mantener el calor en el hogar. Mantener las persianas cerradas durante la noche ayuda a evitar que el calor escape rápidamente, y asegurarse de que las cortinas estén cerradas también bloquea el frío exterior. 

Vestirse con ropa cómoda y abrigada en casa permite reducir la necesidad de una calefacción excesiva. Y no olvides el mantenimiento adecuado de la caldera y los radiadores para asegurarte de que funcionen de manera eficiente.

Así, para tener una casa caliente y ahorrar energía, la clave está en encender la calefacción cuando estemos en casa y configurarla a una temperatura moderada. De esta manera, podemos disfrutar del calor necesario sin dejar que nuestro presupuesto se nos vaya de las manos.

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