La pandemia, el cambio climático y la digitalización son los grandes desafíos para la educación

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26/01/2021 - 13:24
La OEI advierte de los grandes desafíos para la educación

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La celebración del Día Internacional de la Educación en Iberoamérica el pasado 24 de enero ha sido, sin lugar a duda, diferente a la de otros años. La pandemia de la Covid-19 ha acentuado la incertidumbre de una región ya dispar, y ha mostrado ahora más que nunca la necesidad de cooperación entre los países iberoamericanos.

La educación para la primera infancia y la digitalización son las prioridades

Para la organización líder de la cooperación iberoamericana, la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la crisis ha puesto de manifiesto la gran desigualdad que existe en la región y la urgencia de avanzar en la definición de soluciones educativas eficaces por medio la acción conjunta regional que asegure la calidad, inclusión y equidad educativa.

Según la organización, América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo. El 10 % más rico tiene el 30 % del ingreso total, mientras que el 20 % más pobre tiene el 6 %. Esta desigualdad se evidencia en el acceso, continuidad y permanencia en el sistema educativo, y se incrementa en las poblaciones más vulnerables, como es el caso de las niñas y adolescentes, población con discapacidad o pueblos indígenas. 

Ante este panorama, la OEI, a través de su amplio conocimiento del contexto regional, y atendiendo a algunas líneas estratégicas identificadas en conjunto con los gobiernos nacionales en su Programa-Presupuesto 2021-2022, ha identificado que la educación para la primera infancia, la educación a lo largo de la vida y suprimir la brecha digital deben ser la prioridad en los países iberoamericanos.

La conectividad es clave para superar la desigualdad educativa

En relación con la pandemia, las consecuencias sanitarias, psicológicas, sociales y económicas se han acentuado intensamente en estos ámbitos educativos, lo que está generando procesos de enseñanza-aprendizaje en un contexto de enormes dificultades, señala la organización.

Asimismo, en cuanto al papel del profesorado, la organización apunta también a la necesidad de mayor y mejor formación inicial y continua para los docentes para afrontar los diversos retos de la sociedad actual, como lo son la atención a la diversidad, el desarrollo de habilidades ligadas a la tecnología y digitalización, así como las llamadas competencias para el siglo XXI.

Concretamente, la OEI advierte que la inseguridad ciudadana, las crisis migratorias, las violaciones de los derechos humanos y violencia estructural en parte de la región, evidencian la necesidad de dar protagonismo a la educación en derechos humanos y ciudadanía global en las diferentes etapas de formación.

Reforma de los currículos: la asignatura pendiente de la región

En octubre pasado, la OEI publicó su informe Miradas 2020, el cual señala que es urgente que se establezcan planes robustos de digitalización para luchar contra el peligro de un incremento de las desigualdades educativas. El informe detalla que dichos planes deben asegurar una correcta y extensa distribución de conectividad y dispositivos, así como formación adecuada para que los docentes puedan hacer un uso pedagógico de las tecnologías.

Por su parte, Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, ha advertido que “la pandemia ha puesto de manifiesto la existencia de una grave brecha digital: más del 50 % de los estudiantes de la región no tienen acceso a conectividad ni a dispositivos,lo que supone una completa desescolarización tanto presencial como a distancia, una brecha digital que se convierte en una brecha educativa y social.

En la misma línea, esta organización advierte de la necesidad de revisar el contenido y el sentido de los planes de estudio que en la actualidad están excesivamente fragmentados y sobrecargados. En ese sentido, se ha vuelto una prioridad para la región decidir qué aprendizajes son los esenciales y, por tanto, deben ser enseñados en base a las necesidades y demandas de la sociedad actual y a qué tipo de ciudadano se quiere formar.

El papel del multilateralismo y la Agenda 2030 en la educación regional

Un nuevo repunte de casos de Covid-19 ha supuesto la interrupción de los estudios que puede llegar a prolongarse ya de forma indefinida, profundizando la disparidad en los tiempos y condiciones en las que se está volviendo a abrir los centros

Además, Iberoamérica ha tenido que soportar los embates del clima. Huracanes en Centroamérica y el Caribe, inundaciones en Colombia y la reciente nevada histórica en España han hecho sucumbir los sistemas educativos, donde incluso aquellos que estaban preparados para desarrollar aprendizajes mixtos, presenciales y a distancia, no han podido continuar con las clases, por los fallos de energía, conectividad o problemas de insalubridad.

En concordancia con el cumplimiento de la Agenda 2030, y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, la OEI ha estado trabajando de manera coordinada con gobiernos –celebrando más de 20 encuentros virtuales con ellos– y otras organizaciones internacionales para dar respuestas educativas eficaces a través de sus 18 oficinas en los diferentes países iberoamericanos.

570 proyectos de la OEI que han ayudado a 192.000 personas durante la pandemia

Durante 2020, la OEI ha puesto en marcha un total de 570 proyectos en toda la región, con más de 192 mil usuarios beneficiarios en toda Iberoamérica. En ese sentido, destacan los cientos de becas que ha ofrecido a docentes para adquirir competencias digitales, con el apoyo de reconocidas universidades como UNIR o la Universidad Internacional de Valencia

Igualmente, con miras a potenciar la enseñanza superior de los países de lengua española y portuguesa, la organización está apostando por la estrategia Universidad Iberoamérica 2030, dirigida a lograr que los sistemas universitarios de la región sean más comparables y compatibles entre sí.

Por tanto, la estrategia se alinea con el horizonte de la agenda internacional de desarrollo fijado para finales de esta década, una década que ha empezado con grandes desafíos, pero que se presenta ante sí como una oportunidad para trasformar la educación iberoamericana desde el multilateralismo y la integración regional.

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