Qué ropa usar para hacer ejercicio al aire libre en invierno

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09/01/2026 - 19:00
Consejos para el ejercicio al aire libre en invierno

Lectura fácil

Hacer ejercicio al aire libre en invierno no tiene por qué ser una experiencia incómoda o peligrosa. Con la ropa adecuada y algunos trucos simples, es posible mantenerse activo, protegido del frío y disfrutar de los beneficios físicos y mentales que ofrece el contacto con la naturaleza. Desde elegir los tejidos correctos hasta organizar la vestimenta por capas, pequeños detalles marcan la diferencia para que entrenar en los meses fríos sea seguro y placentero.

Cómo vestirse para hacer ejercicio al aire libre en invierno

Practicar ejercicio al aire libre durante los meses fríos puede ser una experiencia muy gratificante si se elige la ropa adecuada. Además de mejorar la salud física, entrenar en invierno fortalece el sistema inmunológico y eleva el ánimo, gracias al contacto con la luz natural y el aire fresco. La clave está en combinar comodidad, abrigo y transpirabilidad para que la actividad sea segura y agradable.

El primer paso para vestirse correctamente es escoger bien los materiales en contacto con la piel. Para entrenamientos al aire libre, los tejidos sintéticos de calidad o la lana merino son excelentes opciones, ya que mantienen el cuerpo seco y regulan la temperatura. Por ello, evita el algodón cuando la actividad es intensa o el clima húmedo, porque retiene la humedad y puede causar sensación de frío.

Los tejidos adecuados no solo aportan confort, sino que también protegen la piel y favorecen la salud general, algo especialmente importante en personas que practican ejercicio al aire libre de manera habitual.

Un error común es abrigar solo la parte superior del cuerpo mientras la inferior queda descubierta o viceversa. Es recomendable mantener un equilibrio entre el torso y las piernas, para proteger el sistema cardiovascular y facilitar la circulación.

Además, hay prendas diseñadas específicamente para favorecer el retorno venoso, algo útil para quienes realizan caminatas, carreras o senderismo en invierno.

El sistema de capas: adaptabilidad al clima

Vestirse por capas es la estrategia más efectiva para enfrentar bajas temperaturas:

  1. Primera capa: mantiene la piel seca. Puede ser una camiseta de lana merino o fibras sintéticas que absorban la humedad.
  2. Segunda capa: proporciona abrigo. Los forros polares y las fibras huecas retienen calor sin sobrecargar.
  3. Tercera capa: protege frente a viento, lluvia o nieve. Normalmente es impermeable y ligera, y puede guardarse en la mochila si el clima lo permite.

Este sistema permite regular la vestimenta según la intensidad de la actividad y la temperatura exterior, haciendo que cada sesión de ejercicio al aire libre sea más confortable y segura.

La pérdida de calor se concentra en la cabeza, las manos y los pies. Por ello, es fundamental llevar gorro, guantes, calcetines térmicos y calzado adecuado. Los zapatos deben repeler el agua y permitir la transpiración para mantener los pies secos, especialmente durante actividades prolongadas en nieve, barro o lluvia.

Elegir la actividad adecuada y disfrutar

Además de la ropa, es importante adaptar la intensidad y duración del entrenamiento a las condiciones climáticas. Practicar senderismo, running, ciclismo o simplemente caminar puede ser muy beneficioso si se realiza de forma segura. Con buena preparación, ejercicio al aire libre en invierno se convierte en un aliado de la salud física y mental.

Hacer ejercicio al aire libre también mejora la resistencia, activa la circulación y aporta sensación de bienestar. Por eso, planificar la vestimenta y elegir la actividad correcta hace que cada salida sea eficiente y placentera, reforzando el hábito de mantener un estilo de vida activo durante todo el año.

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