España se aleja de Europa en materia de salario, pues los españoles se quedan 6.100 euros por debajo de la media

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13/11/2025 - 09:30
El salario español, hasta 6.100 euros por debajo de la media de Europa

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España continúa perdiendo terreno respecto al resto de Europa en materia salarial. Los últimos datos publicados por Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea, revelan que el salario medio ajustado a jornada completa en nuestro país alcanzó los 33.700 euros brutos anuales en 2024. Esta cifra, lejos de suponer una mejora significativa, consolida una tendencia preocupante: la distancia con la media de la UE, que se situó en 39.808 euros, se amplía hasta los 6.100 euros.

Esa diferencia representa un 15,3 % menos que el promedio europeo, medio punto más que un año antes. Es, además, la mayor brecha desde 2002, año en que comenzó la serie estadística. Solo en el último ejercicio, la distancia entre el salario español y el europeo creció en 484 euros.

De la convergencia a la divergencia con el salario español

A comienzos de siglo, España parecía seguir un camino de acercamiento a Europa. Con la entrada en el euro y una economía impulsada por el boom inmobiliario y el crédito fácil, los sueldos nacionales crecieron a buen ritmo. En 2002, el salario medio era de 19.720 euros, apenas un 10 % inferior a la media europea. Siete años después, en 2009, la convergencia era casi total: España registraba un salario de 26.169 euros, muy cerca de los 26.384 euros de la UE.

Sin embargo, la crisis financiera de 2008 marcó un punto de inflexión. El estallido de la burbuja inmobiliaria y las políticas de austeridad abrieron un periodo de estancamiento que el país aún no ha logrado superar. Entre 2009 y 2020, los salarios españoles solo aumentaron un 6,4 % (unos 1.675 euros anuales más), mientras que en el conjunto del bloque comunitario crecieron un 23,2 % (6.131 euros adicionales).

El crecimiento de la media europea no se ha debido a los países más ricos, sino al fuerte despegue de las economías del Este. Estados como Polonia, Hungría, Rumanía o los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) han experimentado incrementos salariales extraordinarios en la última década, que han transformado el mapa retributivo del continente.

Las cifras hablan por sí solas. En apenas diez años, Rumanía ha pasado de un salario medio anual de 6.812 euros a 21.108 euros, más del triple. Lituania ha subido de 10.214 a 29.104 euros, mientras que Bulgaria ha duplicado su media desde 6.025 hasta 15.387 euros. Estonia ha pasado de 13.112 a 26.546 euros, y Letonia, de 11.212 a 22.262 euros.

También han registrado crecimientos espectaculares Chequia (de 11.916 a 23.998 euros), Polonia (de 10.827 a 21.246), Hungría (de 9.621 a 18.461), Croacia (de 13.683 a 23.446) y Eslovaquia (de 11.928 a 20.287). Incluso Eslovenia, con un punto de partida más alto, ha pasado de 21.752 a 35.133 euros. En conjunto, estos aumentos han contribuido a elevar la media de la UE y a dejar a España cada vez más rezagada.

España, entre los países con menor crecimiento salarial

El 2024 no trajo un cambio de tendencia. Ese año, España fue el décimo país de la UE con menor incremento salarial, con una subida del 4,6 % respecto a 2023, ligeramente inferior al 5,2 % registrado por el conjunto del bloque.

Si se amplía la mirada a la última década, el panorama es aún más desalentador: los sueldos españoles han crecido solo un 26,2 % desde 2014, frente al 35,5 % de media en Europa. En todo el continente, solo Francia (23,5 %), Finlandia (23 %), Italia (16,7 %), Suecia (5,5 %) y Grecia (5,3 %) presentan incrementos acumulados menores.

A pesar de este estancamiento, España todavía se sitúa en la mitad alta del ranking europeo. Con 33.700 euros brutos al año, ocupa el puesto número 11 entre los 27 países de la UE.

A la cabeza de la clasificación se encuentran Luxemburgo, con un impresionante salario medio de 82.969 euros, seguido por Dinamarca (71.565) e Irlanda (61.051). Completan la lista de países con remuneraciones más elevadas Bélgica (59.632), Austria (58.600), Alemania (53.791), Finlandia (49.428), Suecia (46.525) y Francia (43.790).

En el tramo medio-bajo se sitúan Eslovenia (35.133), España (33.700), Italia (33.523) y Malta (33.499). Por debajo de ellos, los salarios descienden notablemente: Lituania (29.104), Chipre (27.611), Estonia (26.546), Portugal (24.818), Chequia (23.998), Croacia (23.446), Letonia (22.262), Polonia (21.246), Rumanía (21.108) y Eslovaquia (20.287). Cierran la lista Hungría (18.461), Grecia (17.954) y Bulgaria (15.387).

Un reto pendiente

La evolución del salario en Europa refleja uno de los grandes desafíos de la economía española: mejorar la productividad y la calidad del empleo para que los trabajadores no sigan perdiendo poder adquisitivo respecto a sus homólogos europeos. Aunque España mantiene una posición intermedia, la distancia con el norte y el este del continente sigue ampliándose.

En poco más de una década, el país ha pasado de rozar la paridad con la media europea a encontrarse más de 6.000 euros por debajo. Un signo de que, mientras Europa avanza, España parece avanzar a un ritmo más lento en la carrera por el bienestar salarial.

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