Estas estrellas de mar contribuyen con la degradación de los arrecifes de coral

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29/12/2023 - 11:16
Corona de espinas, las estrellas de mar que matan a los corales

Lectura fácil

Las coronas de espinas son unas estrellas de mar que se alimentan del coral. Poseen 21 brazos, cubiertos de espinas venenosas de un centímetro de largo.

El caso, es que si el ecosistema se encuentra equilibrado, no causan grandes daños, pero si se dan brotes, los resultados son catastróficos para los arrecifes.

Son una especie originaria de la Gran Barrera de Coral, situada en Oceanía, y de los arrecifes del Indo-Pacífico, feroces depredadores de estos ecosistemas.

Las estrellas de mar de este tipo son los depredadores de los arrecifes de Coral

Según los expertos, se avecina un brote de estas estrellas de mar en el norte de la Gran Barrera de Coral, pero los barcos se encuentran trabajando para combatirlos.

Gracias a las estrategias que se llevan a cabo para frenar los brotes de estas estrellas de mar, los arrecifes de Coral encuentran un respiro con la situación de su declive.

Cabe destacar que son muy difíciles de detectar, pues se esconden en recovecos y grietas. Presentan unos coloridos azules, morados, rojos y rosas brillantes.

Cuando se dan los brotes, pueden comerse hasta el 90 % de los corales vivos de un arrecife, y estos corales ya muertos son el hábitat perfecto para una nueva generación del depredador.

"Vas a estos arrecifes después de un brote y es un cementerio. Casi todo está muerto", y un arrecife tarda entre cinco y 10 años en recuperarse por completo, afirma Mary Bonin, directora del Programa de Innovación en Control de coronas de espino de la Fundación de la Gran Barrera de Coral, para National Geographic.

Su reproducción es asombrosamente rápida, pues estas estrellas de mar pueden producir más de 60.000 huecos durante la temporada de desove.

Es por ello que el nivel de afección en la Gran Barrera de Coral es descomunal, pues las estrellas marinas se extienden como la pólvora por todo el sistema interconectado de más de 3.000 arrecifes, abarcando una superficie similar a Italia.

Y como siempre, el ser humano tiene mucho que ver con la aparición de los brotes de las estrellas de mar Corona de espinas, pues el aumento de los contaminantes en las aguas marinas, así como la sobrepesca, crean las condiciones adecuadas para su desarrollo y proliferación.

Así se erradican los brotes

Los buceadores inyectan de forma manual y una por una vinagre o sales biliares, que acaban con las estrellas de mar sin tener que añadir al medio sustancias químicas dañinas para otras especies del ecosistema.

En 48 horas mueren, y otros animales se alimentan de sus cadáveres. El caso es que las Coronas de espinas son muy resistentes, pues cuando los investigadores cortaron una por la mitad, ambas mitades se curaron al completo en 7 semanas.

Por otro lado, las larvas también muestran resistencia, pueden clonarse a sí mismas y resistir aguas tan cálidas donde los corales no sobrevivirían, cosa que pone aún más en riesgo a los arrecifes tras las olas de calor marinas que se han vivido.

El cambio climático, principal amenaza de los arrecifes de coral

Y aunque el punto de mira se encuentra en los brotes que se esperan de las Coronas de espinas, no podemos olvidar que la crisis climática es la principal responsable de que esto ocurra.

Las acciones de los científicos y buceadores están teniendo éxito en frenar los brotes de estas estrellas de mar, pero el cambio climático y las acciones humanas son las que causan estos desajustes en los ecosistemas, poniendo en riesgo a los arrecifes de coral y todas las especies que dependen de ellos. Todo va en cadena.

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