Los ecologistas piden cautela con la fumigación en Doñana con el virus del Nilo porque pone en peligro la biodiversidad

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Fumigación en Doñana

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La fumigación en Doñana por el virus del Nilo tiene que hacerse con cuidado.

Esto es así porque los químicos que se usan son perjudiciales para la fauna de los ecosistemas.

Los líquidos que se utilizan para fumigar pueden ser muy tóxicos.

Esto mata a animales y plantas.

También mata a otros insectos que no son peligrosos y que son necesarios para el Medio Ambiente.

 

La fumigación del entorno del Parque Nacional de Doñana para acabar con el mosquito que transmite el virus del Nilo pone en peligro la biodiversidad.

Es por eso que la organización ecologista de WWF pidió este sábado a la Junta de Andalucía que extremen la cautela y el rigor científico cuando realicen las labores de desinfección.

Según opinan desde la ONG, los planes de fumigación masiva en las marismas y en los espacios naturales podrían tener “consecuencias negativas e indeseables sobre la biodiversidad” e incluso, afectar a la calidad del agua en un ecosistema “tan sensible” como lo es el estuario del Guadalquivir y el entorno del parque nacional.

Los ecologistas piden cautela con la fumigación por el virus del Nilo en Doñana porque destruye la biodiversidad

De hecho, desde la organización ecologista consideran que esta medida puede resultar “ineficaz” para afrontar el problema sanitario, y además aseguró que está centrado en los núcleos urbanos.

Según explicó WWF, el virus del Nilo es transmitido por el mosquito del género Culex, cuyo rango de actuación es de aproximadamente un kilómetro de acuerdo con los datos de la Estación Biológica de Doñana.

Por esta razón, con tal de asegurar la salud de los vecinos en las poblaciones, la fumigación, según opinan desde WWF “deben concentrarse en estos núcleos y al ámbito periurbano más próximos a los mismos, como vienen realizando algunos ayuntamientos y que ha permitido que se estabilicen los casos”.

“Las medidas deben estar basadas en la ciencia y el conocimiento”, insistieron los ecologistas. Además pidieron incorporar en el asesoramiento de los planes de fumigación al equipo de expertos liderado por Jordi Figuerola, de la Estación Biológica de Doñana.

Asimismo, WWF precisó que las fumigaciones, en cualquier caso, “deben realizarse exclusivamente con productos autorizados, homologados y específicos para mosquitos, evitando perjudicar a otras especies, en especial, insectos”.

La toxicidad de los líquidos fumigadores hay que controlarla para que no perjudique a la otra fauna no objetivo

Asimismo también informaron de que para la fumigación, los químicos “han de ser de baja toxicidad para evitar perjudicar a la fauna no objetivo”. De esta forma se refieren a otros insectos, anfibios, reptiles o aves y a las cadenas tróficas.

Por último, la organización solicitó a la Junta de Andalucía participar en las próximas reuniones técnicas junto a científicos de la Estación Biológica de Doñana, expertos en programas de lucha contra mosquitos como la Diputación de Huelva, la dirección del Espacio Natural de Doñana y a otros agentes sociales interesados.

Aunque la fumigación es necesaria, también se deben extremar las precauciones, porque sus efectos pueden ser devastadores para la naturaleza.

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