El hielo marino del Ártico alcanza su pico más alto desde el 2013

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Zona helada en el Ártico

Lectura fácil

El hielo marino del Ártico se mantiene sin derretirse y alcanza su nivel máximo de conservación.

Esta es una muy buena noticia, porque en los útimos años ese hielo había descendido mucho.

La capa de hielo del Ártico la estudian muchos científicos y expertos en el tema

Los expertos cuentan que la capa de hielo se extiende y se encoge siempre, según la época del año.

Esta capa de hielo no se había alargado lo suficiente cuando tocaba y se había encogido demasiado cuando le tocaba también.

El problema es que la capa de hielo no alcanzaba los niveles adecuados para ser un ecosistema correcto.

Cuando pasa eso en la capa de hielo, ocurren estos efectos:

  • El clima cambia
  • Las plantas cambian y se mueren
  • Los animales que dependen del hielo mueren
  • Las personas que viven allí también sufren daños

Por eso, los datos guardados por los científicos, que muestran que ha recuperado su forma, es una gran buena noticia.

La extensión del hielo marino del Ártico ha alcanzado este mes su máximo invernal más alto desde 2013, según indicó este martes el Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve (NSIDC, en sus siglas en inglés).

Este centro pertenece a la Universidad de Colorado en Boulder, en Estados Unidos y ofrece este tipo de información con el apoyo parcial del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA.

El crecimiento del hielo del Ártico es una gran noticia en medio de tanto caos

La capa de hielo marino del Ártico llegó el 5 de marzo al máximo anual de 15,05 millones de kilómetros cuadrados, lo que supone la cifra más alta registrada desde el año 2013.

Asimismo, este aumento refleja una cifra que se sitúa como la undécima más baja desde que la serie histórica comenzara en 1979 con registros por satélite.

Fue en un día de 1979 cuando se inició la temporada de fusión, con lo que la extensión helada comenzó poco a poco a disminuir.

No obstante, los datos provenientes del NSIDC son preliminares y a primeros de abril se dará a conocer un análisis detallado de las condiciones de hielo marino en la temporada ártica de invierno.

Se ha registrado que la extensión máxima del hielo marino del Ártico fue este año unos 590.000 kilómetros cuadrados inferior a la media del periodo de referencia comprendido entre 1981 y 2010, que suele tenerse en cuenta en diversas variables climatológicas para analizar los efectos del cambio climático en la Tierra.

La cifra registrada de este año es de 640.000 kilómetros cuadrados superior al máximo más bajo de la serie histórica (14,41 millones de kilómetros cuadrados el 7 de marzo de 2017).

Antes de 2020, las cuatro extensiones máximas más bajas del hielo ártico se dieron entre los periodos de los años comprendidos de 2015 a 2018.

El porqué del este suceso y sus consecuencias si disminuye demasiado

La capa de hielo marino que cubre el océano Ártico y los mares circundantes se espesa y se expande cada año durante el otoño y el invierno.

Esta capa acaba alcanzando su máxima extensión anual en algún momento entre finales de febrero y principios de abril. El hielo se adelgaza y se encoge durante la primavera y el verano hasta que alcanza su extensión mínima anual en septiembre.

El caso es que el hielo marino del Ártico ha ido disminuyendo mucho durante las temporadas de crecimiento como de fusión en las últimas décadas, según la NASA.

Ese declive de la cubierta de hielo marino del Ártico tiene innumerables efectos: desde los cambios en el clima y los patrones climáticos hasta los impactos en las plantas y los animales dependientes del hielo, y en las comunidades humanas indígenas que dependen de estas especies.

La desaparición del hielo del Ártico también altera las rutas de navegación, aumenta la erosión costera y afecta a la circulación oceánica. Por eso, este registro supone un punto positivo en la lucha contra el cambio climático.

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