Irene Montero reclama cambios en la Federación de Fútbol más allá de Rubiales

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29/08/2023 - 19:00
La ministra de Igualdad, Irene Montero, interviene durante el coloquio 'Defendamos los derechos feministas'

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El relato de Rubiales es catastrófico en fondo y forma. “No había deseo”, dice, y en esa frase está dicho todo: si no había deseo haberle apretado, hombre.

En seis días frenéticos el presidente del fútbol español, Luis Rubiales, se agarró el paquete en el palco celebrando un gol, levantó a una jugadora a hombros en el césped, besó a otra en la boca sin permiso, coaccionó a esta última para que le exculpara (“mi puesto está en juego, hazlo por mis hijas”) y, al no poder, se inventó unas declaraciones suyas apoyándole, llamó “tontos del culo” a quienes le criticaron y ahora ¿qué? ¿otro piquito?

¿Se estaba comportando como un simio en el palco presidencial, representando además al fútbol español? Sí. Jamás Rubiales hubiera (ni ha) besado así al capitán de ninguna selección masculina de fútbol. Lo hace porque es una mujer.

Para Rubiales, la "cacería que está sufriendo es culpa del "falso feminismo", una "lacra en nuestro país". El que a su juicio "no busca la justicia y la verdad, no le importan las personas sino ponerse una medalla y decir que están avanzando cuando es todo lo contrario", argumentó.

"¿Qué pensarán las mujeres que de verdad han sido agredidas sexualmente, a las que de verdad se las ha agredido sexualmente?. A estas personas que están tratando de asesinarme públicamente, me voy a defender en los juzgados. Voy a ejercer acciones", anunció.

Ante esto, la ministra de Igualdad en funciones, Irene Montero, reclama cambios en la Federación de Fútbol. “Me sorprendió que no hubiese entendido nada de lo que estaba pasando”, ha dicho la ministra de Igualdad sobre la comparecencia de Rubiales.

Y a mí lo que me da pena es tener que estar escribiendo sobre esto, encender la televisión o la radio y tener que estar escuchando noticias sobre esto, en lugar de hablar de la victoria de la Selección Española de Fútbol Femenino, campeonas del mundo. Un título emborronado por este acto. Parece que las mujeres no tienen derecho a disfrutar de sus logros.

Un beso que no era beso, era agresión

En ese no-beso, en ese anti-beso, están contenidos todos los que tantas mujeres han sufrido, y que estos días habrán recordado al verlo. En el pasillo de la oficina, en el baño, en un bar, en un despacho de la universidad, en una calle nocturna, en un coche o un ascensor, por un jefe, un compañero de trabajo, un amigo, un vecino, un conocido reciente o un completo desconocido que se sintieron con deseo y con derecho a besarlas.

La ministra, Irene Montero, ha asegurado que la respuesta social al beso del presidente de la Federación de Fútbol, Luis Rubiales, a la futbolista campeona del mundo, Jenni Hermoso, es una petición de “respuesta ejemplar” que las propias jugadoras también demandan.

“Es un clamor, las jugadores vienen pidiendo cambios profundos desde hace mucho tiempo y hay que reconocer que lo han hecho sin tener todo el apoyo. Hay mucha gente que hoy pide esos cambios”, ha dicho tras ser preguntada en una entrevista en la Cadena Ser sobre si los seleccionadores, Jorge Vilda y Luis de la Fuente, debían ser cesados de sus puestos.

Irene Montero ha reconocido que se sintió sorprendida por la comparecencia de Rubiales el pasado viernes. “Me sorprendió que no hubiese entendido nada de lo que estaba pasando, que frente a esos millones de personas que venían reclamando respuestas hiciese una ostentación tan vergonzosa para mucha gente de que no había entendido nada. Queda mucho hasta llegar a una sociedad en la que nadie dé un beso no consentido a una mujer”, ha reflexionado.

Pero Rubiales se sentía tan impune, vivía y vive con tanta naturalidad la cultura machista -como demostró días después en su discurso mamarracho en la asamblea de la Federación-, que lo hizo delante de las cámaras, ante los ojos de millones de personas. No pensaba que estuviera haciendo nada malo. Sigue sin pensarlo. Un piquito. Aún así, parece que no ha podido resistir la presión de una sociedad que ha cambiado: el empuje feminista de los últimos años ha hecho de España un país más consciente y menos tolerante con el machismo.

La disputa política y legal por el consentimiento, el solo sí es sí, el rechazo y la burla machistas

Irene Montero opina que la ola de apoyo a Jenni Hermoso y de rechazo a Rubiales tiene que ver con las luchas feministas de los últimos años: “Las feministas estamos yendo a nivel institucional al ritmo de la sociedad. Eso no quiere decir que sigan normalizadas muchas violencias sexuales. Queda mucho por hacer. Me alegra ser ministra en un país que tiene claro esto”. “Que Jenni Hermoso y otras sepan que no están solas”, ha insistido.

La ministra ha añadido que aunque “Rubiales se tiene que ir” hay muchos otros besos no consentidos. “Pretendemos combatir ese modelo de impunidad. Nuestra sociedad, avanzada, es un ejemplo internacional”, ha dicho.

La resistencia de algunos jueces, la trinchera mediática y política contra este avance, la campaña infame contra Irene Montero, el negacionismo de la ultraderecha... Todo aparece nítido en ese instante, sin necesidad de explicaciones jurídicas, debates parlamentarios ni controversias periodísticas.

Así las cosas, la ministra de Igualdad en funciones, Irene Montero, subrayó la vigencia del "sólo sí es sí" como premisa que debe tener clara cualquier mujer ante comportamientos como el del del suspendido presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales. Acudió a la concentración convocada en el centro de Madrid en apoyo a la jugadora Jenni Hermoso y contra Rubiales, para decirle que "no está sola" y que "sólo sí es sí". Reiteró en ese contexto que cualquier mujer que se sienta víctima de una agresión sexual puede llamar al 016 y acceder a una psicóloga y a una abogada especializada sin necesidad de poner denuncia.

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