Beirut necesita ayuda humanitaria de forma urgente

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Líbano está sumida en la catástrofe

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Líbano está en medio de una situación muy complicada.

Hace unos días se produjo una explosión de la que los habitantes se están recuperando.

La peor parte de todo es que hay miles de niños separados de sus familias.

Aparte de los niños, quienes más están sufriendo esta situación son los refugiados del territorio sirio.

Esta situación es más difícil de lo habitual debido al COVID-19.

Beirut, la capital de Líbano registra una de sus peores épocas. A la situación económica se unen las consecuencias que trajo la explosión de nitrato de amonio con la crisis del COVID-19 que azota a todo el planeta. Por ello, la ONU ha liberado 15 millones de euros de un fondo extraordinario de emergencias y piden ayuda a toda la comunidad internacional para atajar cuanto antes esta pequeña crisis. El viernes pasado anunciaron que esta cantidad iría destinada a “la reparación de hogares dañados, operaciones logísticas y apoyo inmediato al sistema de salud”.

El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, ha asegurado que hay muchas personas desaparecidas y los hospitales desbordados. Además, Lindmeier informó a la prensa en una videoconferencia en Ginebra que “el enfoque inmediato ahora está en el cuidado de los heridos y en la búsqueda y rescate, por supuesto, eso es muy importante. Todavía hay cuerpos bajo de los escombros y todavía hay personas vivas atrapadas por lo que podemos ver en los informes de los medios; y esa es la prioridad ahora y, por supuesto, entregar suministros, comida, refugio, medicinas, así como equipo médico para situaciones de trauma y para todas las otras enfermedades que no se pueden tratar ahora en los hospitales”.

Los niños, entre los más afectados por la situación

La prioridad de la Organización de Naciones Unidas es no dejar desprotegido a ningún menor que pudiera verse afectado por el virus. Marixie Mercado, la portavoz de UNICEF, ha destacado que los contenedores que se han perdido con la explosión contenían “cientos de miles de máscaras, guantes, batas, todos críticos para la respuesta. Ya hemos realizado pedidos para reemplazar parte de este material y ahora hemos priorizado la entrega de pedidos preexistentes para el Líbano”.

La ONU avisa de la situación de los menores / AsiaNews
La ONU avisa de la situación de los menores / AsiaNews

Existen numerosos informes de niños que han sido separados de los miembros de su familia, algunos de los cuales todavía están desaparecidos. Al menos doce centros de atención primaria de salud, centros maternos, de inmunización y de recién nacidos en Beirut han sufrido daños, lo que ha afectado los servicios de casi 120.000 personas.

Cinco de los siete cuartos refrigerados de almacenamiento de vacunas apoyados por UNICEF fueron destruidos en la explosión, lo que afectará los programas críticos de vacunación. Además, muchas escuelas han reportado daños en Beirut y sus alrededores, con evaluaciones en curso sobre el nivel del impacto. Para garantizar la ayuda continua inmediata, la Organización Mundial de la Salud solicitó a la comunidad internacional 15 millones de dólares, y UNICEF, 8,25 millones.

El COVID-19 sigue ascendiendo en Líbano

Mercado, la portavoz de UNICEF ha destacado en rueda de prensa que “los contagios de COVID-19 se siguen disparando”. Hasta la fecha, Líbano ha visto 70 muertes por COVID-19 y 5672 casos en total. Las áreas alrededor del sitio de la explosión se encuentran entre los grupos de transmisión más activos.

Por ello, se hace necesario un plan de contingencia en el Programa Mundial de Alimentos (PMA). El Programa Mundial de Alimentos anunció que importará harina y granos de trigo para apoyar a Líbano mientras se trabaja para reconstruir el puerto, donde se destruyeron los lugares más grandes de almacenamiento de cereales del país.

Además de llevar a cabo programas de ayuda en efectivo y comida, el PMA también puso a disposición del Gobierno su experiencia en logística y cadenas de suministro. La explosión empeorará una situación de seguridad alimentaria ya sombría que ha coincidido con una profunda crisis financiera y la pandemia de COVID-19.

Los refugiados, otro grupo vulnerable durante esta grave crisis

La ONU calcula que los refugiados son un millón y medio de personas provenientes del territorio vecino de Siria. El portavoz de ACNUR, Charles Yaxley, ha declarado que “Algunas de las áreas severamente afectadas por la poderosa explosión incluyeron vecindarios que acogen a refugiados. Hemos recibido informes iniciales, aunque no confirmados, de varias muertes entre la comunidad de refugiados. Trabajamos con los equipos de rescate y otros trabajadores humanitarios para ayudar con la identificación y el apoyo a las familias en duelo”.

Yaxley ha asegurado que ACNUR está poniendo a disposición sus existencias en el país de kits de refugio, láminas de plástico, vestíbulos y decenas de miles de otros artículos básicos de socorro, incluidas mantas y colchones para su distribución y uso inmediato.

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