Los síntomas de la ansiedad y la depresión en adolescentes

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10/06/2019 - 17:02
adolescentes

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De la misma forma que la ansiedad, sus síntomas se esconden detrás de desordenes psicosomáticos o comportamientos vinculados a una etapa vital de profundos cambios. Y es que cuando los adolescentes con depresión acuden a la consulta muchas veces no presentan síntomas asociados a la tristeza.

Una patología bastante común

Aunque sí suelen darse manifestaciones psicosomáticas, disminución del rendimiento escolar, irritabilidad, pérdida de la energía habitual, mayor rebeldía y práctica de conductas de riesgo. También las alteraciones del sueño, poca atención al aspecto físico, retraimiento social, disminución de la capacidad para concentrarse y pensamientos de muerte.

Estos son algunos de los signos de alarma que deben llevar al pediatra a sospechar, explica a EFEsalud el doctor Félix Notario, portavoz de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente (SEMA).

“Aunque muchos de estos síntomas son característicos de la etapa adolescente, no nos podemos quedar ahí y debemos insistir en la necesidad de no banalizar este tipo de manifestaciones”, precisa.

No se le da la importancia real que tiene

“Debemos tener en cuenta, en primer lugar, factores hereditarios que, de existir, pueden tener un peso importante en el desarrollo de esta patología”, explica.

En segundo lugar, hay que valorar de manera global la situación personal del adolescente, como el “consumo de sustancias, pérdidas personales significativas, uso excesivo de las redes sociales y de las tecnologías, que pueden estar ocasionando un aislamiento excesivo”, prosigue.

A su juicio, ni la sociedad ni los profesionales en particular le dan la importancia real que tiene la ansiedad y la depresión en los adolescentes.

“En parte porque no estamos preparados para abordar el diagnostico no diagnosticamos tan pronto y tan bien como deberíamos. Y después, la sociedad en general cree que este tipo de trastornos no tienen que ver con el niño y el adolescente”, considera. Según este pediatra, se puede hablar del aumento de ingresos en las urgencias hospitalarias por crisis de ansiedad de los adolescentes.

La depresión no tiene edad

En cuanto a los síntomas, difieren en función a la edad. Y es que por ejemplo, en los niños de menor edad, alrededor de los 4/5 años, los síntomas pasan por irritabilidad, apatía, falta de interés y colaboración, crisis de llanto sin venir a cuento, ausencia de apetito o problemas de sueño.

Aunque a medida que el niño se hace mayor hay que valorar expresiones más tristes, llanto, desesperanza, disminución del rendimiento escolar, dificultades en la concentración.

Síntomas que pasan desapercibidos

“Los pediatras -señala Félix Notario- estamos hartos de ver dolores de cabeza o digestivos que tienen que ver no con síntomas físicos, sino simplemente como manifestaciones de problemas psicosomáticos”. A lo que añade que ya en la adolescencia, los síntomas se parecen más a los de un adulto.

“Un ánimo deprimido, perdida de interés o placer, lentitud, agitación, cansancio, anorexia, bulimia, perdidas de peso, dificulta en tomar decisiones, intentos de suicido, consumo de drogas”, enumera.

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