Los pájaros podrían estar utilizando a su favor las trampas que les pone la urbe

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
27/07/2023 - 16:30
Trampas para pájaros

Lectura fácil

Los pájaros conviven entre nosotros. Los escuchamos cantar por las mañanas, los vemos volando en el cielo, tenemos que limpiar sus excrementos de nuestros coches, terrazas o monumentos, incluso algunos, como las palomas, se han convertido en verdaderas plagas en algunas ciudades. Las dificultades que nos genera la convivencia con estas aves han llevado al ser humano a desarrollar métodos para alejarlas o atraparlas, como las púas 'antiaves'.

Muchos de estos artilugios coronan monumentos, casa y edificios, y muchos han perdido casi su efecto. Pero no solo eso. Un reciente estudio realizado por el biólogo Auke-Florian Hiemstra, en los Países Bajos, ha descubierto una curiosa tendencia de nuestros vecinos los pájaros: están usando las púas 'antiaves' para reforzar y convertir en auténticos búnkeres sus nidos. Así pudo observarlo por primera vez este científico en el patio de un hospital en Bélgica.

Las armas de los humanos que los pájaros han empezado a usar como herramientas

Este estudio, realizado en el Centro de Biodiversidad Naturalis y el Museo de Historia Natural de Róterdam, es el primero en documentar de manera adecuada que los pájaros que viven en las urbes, son capaces de posicionar las púas antiaves dirigidas hacia afuera de sus nidos, para maximizar la protección alrededor. La investigación comenzó cuando se encontró un gran nido de urracas en el patio del hospital en cuestión, que llegaba contener cerca de 1.500 púas.

Las espinas estaban apuntando hacia afuera, creando una armadura perfecta alrededor del nido. En la investigación, Hiemstra descubrió que cerca de 50 metros de tiras de estas púas habían sido arrancadas del techo del hospital. Esta adaptabilidad sorprendente muestra cómo pájaros pueden aprovechar los objetos hechos por el ser humano para su propio beneficio, y puede que quede poco para que a nosotros se nos quede la cara de bobos.

Pero no solo eso. El biólogo señala que estos nidos “son unos fuertes increíbles, como búnkeres para aves”, en una entrevista para la BBC. También sugiere que esta adaptación es exclusiva, por supuesto, de los pájaros que viven en las urbes, por estar en contacto con este tipo de materiales, y que han sido capaces de acabar con algunas dificultades como el pegamento que mantiene estas estructuras de púas, por su propia cuenta, lo cual los muestra aún más capaces.

Una "hermosa venganza"

Aunque puede ser molesto para los humanos que instalaron las púas, Hiemstra lo considera como una "hermosa venganza", ya que los pájaros están utilizando este material, destinado precisamente a mantenerlos alejados y a raya, para construir sus nidos y criar a más seguros a sus polluelos. Pero los Países Bajos no son el único lugar en el que está ocurriendo algo similar. Ha habido casos como una cacatúa en Australia que destruyó las púas de un edificio o una paloma en Melbourne que construyó su nido sobre ellas.

Añadir nuevo comentario