Los vínculos familiares sanos y felices con padres y madres crean adultos con buena salud mental

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29/10/2023 - 11:30
Son importantes los vínculos con los padres durante los primeros años de vida

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Un estudio reciente expone que los vínculos familiares entre padres e hijos tienen mucho que ver con que el niño sea 'prosociao', sea amable y empático con el resto.

Este estudio procedente de la Universidad de Cambridge utilizo datos de más de 10.000 personas nacidas entre 2000 y 2001, con el fin de comprender dicha interacción entre las relaciones tempranas con nuestros padres y la salud mental.

Es uno de los primeros estudios que analiza dicha interacción durante la infancia y la adolescencia.

Los vínculos paternos y maternos son de vital importancia para el desarrollo de personalidades sanas y empáticas

Así, aquellas personas que tuvieron relaciones afectuosas y cariñosas con sus padres a los tres años presentaban menos problemas de salud mental durante la infancia y la adolescencia y eran prosociales.

Es decir, comportamientos sociales que benefician a la comunidad, que muestran amabilidad, empatía, ayuda, generosidad y solidaridad.

Claro que, dichos vínculos dependerán de cada persona, por lo que necesitarían un investigación más profunda de cada caso, pero por norma general, la asociación queda muy bien explicada y detallada.

El estudio detalla como en el caso de que los vínculos y las primeras relaciones con los padres eran tensas o abusivas a nivel emocional, presentaban menos probabilidades de ser individuos prosociales con el tiempo.

Es por ello, que los investigadores apuestan por el desarrollo de políticas y ayudas específicas para que aquellas familias jóvenes, que pueden verse abrumados por falta de tiempo por cuestiones laborales, presiones económicas y en el trabajo, puedan establecer esos vínculos estrechos tan importantes en el desarrollo de cada individuo.

Ioannis Katsantonis, de la Facultad de Educación de la Universidad de Cambridge, autor principal e investigador doctoral especializado en psicología y educación, destaca que el análisis "demostró que, a partir de cierta edad, tendemos a estar mentalmente bien, o mentalmente mal, y a tener un nivel de resiliencia razonablemente fijo. La prosocialidad varía más y durante más tiempo, dependiendo de nuestro entorno. Una gran influencia parece ser la relación temprana con nuestros padres. De niños, interiorizamos aquellos aspectos de nuestras relaciones con los padres que se caracterizan por la emoción, el cuidado y la calidez. Esto afecta a nuestra futura disposición a ser amables y serviciales con los demás".

Otros datos de la encuesta proporcionaron información sobre el grado en que las relaciones de los participantes con sus padres a la edad de tres años se caracterizaban por el "maltrato" (abuso físico y verbal), el conflicto emocional y la "cercanía" (calidez, seguridad y atención).

Asimismo, se ofrecen datos más concretos que intervienen en la prosocialidad según el origen étnico y el ámbito económico, que ayudaron a concretar rasgos más individuales, como que el estudio si que apoya los vínculos familiares como importantes en el desarrollo, pero presenta que hay determinados casos en los que por muy buen ambiente que haya, se da una salud mental dañada con el crecimiento.

Las escuelas, también tienen un papel importante

La primera infancia es fundamental y es ahí cuando la creación de vínculos familiares tienen que ser sólidos, con el fin de contribuir positivamente con el desarrollo mental y de comportamiento del menor en el futuro.

Por su parte, los investigadores sugieren que las escuelas también son claves a la hora de fomentar esos comportamiento prosociales, para que se consiga un mayor impacto, integrándolos en el plan de estudios, celebrando por ejemplo, eñ día contra el acoso escolar.

"Gran parte de esto se debe a los padres. La medida en que pueden pasar tiempo con sus hijos y responder a sus necesidades y emociones en las primeras etapas de la vida tiene una enorme importancia. Algunos pueden necesitar ayuda para aprender a hacerlo, pero no debemos subestimar la importancia de simplemente dedicarles tiempo. La cercanía sólo se desarrolla con el tiempo, y para los padres que viven o trabajan en circunstancias estresantes y limitadas, a menudo no hay suficiente. Las políticas que se ocupen de eso, a cualquier nivel, tendrán muchos beneficios, entre ellos mejorar la resiliencia mental de los niños y su capacidad de actuar positivamente hacia los demás más adelante en la vida" determina Katsantonis respecto a la importancia de los vínculos entre padres, madres e hijos.

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