Acostarse entre las 22.00 y las 23.00 horas es bueno para el corazón

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10/11/2021 - 12:12
Persona durmiendo

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Irse a dormir entre las 22.00 y las 23.00 horas se asocia con un menor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular en comparación con otras horas de acostarse más temprano o más tarde, según un estudio publicado en 'European Heart Journal – Digital Health', una revista de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés).

"El cuerpo tiene un reloj interno de 24 horas llamado ritmo circadiano, que ayuda a regular el funcionamiento físico y mental", apunta en declaraciones recogidas por Servimedia David Plans, de la Universidad de Exeter (Reino Unido), que añade: "Si bien no podemos concluir la causalidad de nuestro estudio, los resultados sugieren que las horas de acostarse temprano o tarde pueden ser más propensas a interrumpir el reloj corporal, con consecuencias adversas para la salud cardiovascular".

Si bien numerosos análisis han investigado el vínculo entre la duración del sueño y la enfermedad cardiovascular, la relación entre el tiempo de sueño y la enfermedad cardíaca está poco explorada. Este estudio examinó la asociación entre el inicio del sueño medido objetivamente -en lugar de autoinformado- en una gran muestra de adultos.

El estudio incluyó a 88.026 personas del Reino Unido reclutadas entre 2006 y 2010. La edad promedio fue de 61 años (rango de 43 a 79 años) y el 58 % fueron mujeres. Los datos sobre el inicio del sueño y el tiempo de despertarse se recopilaron durante siete días utilizando un acelerómetro usado en la muñeca.

Los participantes completaron evaluaciones y cuestionarios demográficos, de estilo de vida, de salud y físicos. Luego se les hizo un seguimiento para un nuevo diagnóstico de enfermedad cardiovascular, que se definió como ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica crónica, accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio.

La incidencia de enfermedad cardiovascular es más alta en las personas que se acuestan a medianoche o más tarde

Durante un seguimiento promedio de 5,7 años, 3.172 participantes (un 3,6 % del total) desarrollaron alguna enfermedad cardiovascular. La incidencia fue más alta en las personas que se acostaban a medianoche o más tarde y más baja en aquellos con inicio del sueño de 22.00 a 22.59 horas.

Los investigadores analizaron la asociación entre el inicio del sueño y los episodios cardiovasculares tras ajustar datos de edad, sexo, duración del sueño, irregularidad del sueño (definida como tiempos variados de ir a dormir y despertarse), cronotipo autoinformado (madrugador o búho nocturno), estado de tabaquismo, índice de masa corporal, diabetes, presión arterial, colesterol en sangre y estado socioeconómico.

En comparación con el inicio del sueño de 22.00 a 22.59 horas, hubo un riesgo 25 % mayor de enfermedad cardiovascular con un inicio del sueño a medianoche o más tarde, un riesgo 12 % mayor para quienes dormían desde las 23.00 a las 23.59 horas, y un riesgo 24 % mayor en quienes dormían antes de las 22.00 horas. En un análisis adicional por sexo, la asociación con un mayor riesgo cardiovascular fue más fuerte en las mujeres y sólo el inicio del sueño antes de las 22.00 horas fue significativo para los hombres.

"Nuestro estudio indica que el momento óptimo para ir a dormir es en un punto específico del ciclo de 24 horas del cuerpo y las desviaciones pueden ser perjudiciales para la salud. El momento más arriesgado fue después de la medianoche, potencialmente porque puede reducir la probabilidad de ver la luz de la mañana, lo que restablece el reloj corporal", apunta Plans al respecto de reducir el riesgo de evitar una enfermedad cardiovascular.

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