El 94,8 % de los niños españoles tienen móvil antes de los 11 años

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24/12/2025 - 19:00
niños con móvil

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Prácticamente la totalidad de los menores en España, un asombroso 94,8 % de los adolescentes, poseen un teléfono móvil con conexión a Internet. La tendencia es clara y precoz: en general, los niños acceden a su primer dispositivo antes de cumplir los 11 años. Más aún, el 92,2 % ya dispone de uno propio al cursar 1º y 2º de la ESO, según datos revelados por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Ante esta penetración masiva y temprana, la AEPD ha emitido una clara advertencia y un llamamiento a la acción: la familia, los educadores y las instituciones tienen la máxima responsabilidad de educar a los niños y adolescentes sobre el uso consciente y seguro de estos dispositivos.

Como respuesta directa a esta realidad digital, la AEPD, en colaboración con UNICEF España y empresas como Mediaset España, ha lanzado la crucial campaña ‘Más que un móvil’. Esta iniciativa no solo busca concienciar, sino también dotar a las familias de las herramientas prácticas necesarias. La campaña se presenta como “la guía que no viene con el smartphone ” y desglosa diez claves fundamentales a considerar antes de que un niño o niña tenga un smartphone.

La paradoja de la conectividad: Pocas normas en casa

El debate sobre el uso del teléfono móvil por parte de los menores lleva años en la agenda pública, especialmente en los centros educativos. Sin embargo, a pesar de la preocupación generalizada y la temprana edad de acceso, los datos de la AEPD dibujan una realidad paradójica en los hogares.

Solo el 29,1 % de los adolescentes afirma que sus padres les imponen normas estrictas sobre el uso de la tecnología. La limitación de horas de uso solo afecta al 24 % de ellos, y apenas el 13,2 % ve restringidos los contenidos a los que puede acceder. Esta falta de supervisión y normativas choca frontalmente con la necesidad de protección en un entorno digital lleno de riesgos.

La AEPD es enfática en su comunicado: es una responsabilidad ineludible de familias, educadores e instituciones educar a los jóvenes en esta materia. "Los riesgos no siempre son evidentes, y no es algo que deberían aprender por sí mismos," destaca la Agencia. El acto de dar un smartphone a un hijo no puede reducirse a un simple “#LeDasUnMovilYYa”. Ese "y ya" es el punto de partida de un camino que puede llevar a experiencias positivas o al "comienzo de una serie de problemas" como el ciberacoso, el envío de fotos comprometidas, contactos con depredadores (grooming) o el abandono de actividades en la vida real.

Además, el dispositivo, concebido como una herramienta de comunicación, es también una fuente de conflicto. El uso de los smartphones y las tecnologías genera discusiones todas las semanas para uno de cada cuatro adolescentes. De manera irónica, el 36,8 % de los jóvenes observa que son sus propios padres quienes acostumbran a utilizar el smartphone durante las comidas, enviando un mensaje contradictorio sobre la gestión del tiempo de pantalla.

Diez claves imprescindibles antes del primer móvil

La campaña ‘Más que un móvil’ busca ser la hoja de ruta práctica para los padres. Se basa en la premisa de que la entrega de un dispositivo es un proceso que debe ser planificado y acompañado de un compromiso educativo:

  • 1. Planifica la llegada del móvil: No es solo un regalo, es un acceso a un vasto mundo de información y relaciones. Se debe valorar la madurez del menor. Una buena práctica es utilizar un contrato familiar que establezca compromisos mutuos.
  • 2. Supervisa y pon normas y límites: El smartphone no debe canibalizar el tiempo dedicado a dormir, estudiar o jugar off-line. La mejor supervisión es la parental, aunque un software de control puede ser un apoyo inicial. El bloqueo excesivo puede ser contraproducente; es clave acordar filtros y tiempos.
  • 3. Cuidad los datos en redes sociales: Los padres deben guiar en qué redes usar y cómo. Es vital conversar sobre los peligros y configurar juntos los perfiles. Enseñarles a no utilizar su nombre verdadero y a ser muy estrictos con la privacidad de cada publicación.
  • 4. Interésate por sus videojuegos: El móvil es el dispositivo más usado para jugar. Los padres deben ofrecer juegos adecuados a su edad y madurez, y supervisar a qué juegan, cuánto tiempo y cómo se comportan en entornos conectados.
  • 5. Conoce con quién habla: Interésate, con respeto a su privacidad, por sus contactos. Es una regla de oro: no compartir información ni fotos con desconocidos. Nunca deben aceptar o añadir contactos que no conozcan en la vida real ni facilitar información de localización.
  • 6. Estimula su sentido crítico: Las acciones en Internet tienen consecuencias legales y sociales. Deben pedir consentimiento antes de publicar fotos o vídeos de otras personas. Hay que explicarles que lo que hoy parece una broma puede tener consecuencias impredecibles.
  • 7. Muéstrate abierto a ayudar: El apoyo debe ser incondicional. Los niños deben sentirse seguros para contar cualquier situación incómoda, especialmente si el contenido es peligroso, sexual o violento. La AEPD ofrece un Canal Prioritario para la retirada urgente de contenido sensible.
  • 8. Tú respondes por tus hijos e hijas: Los padres o tutores legales responden civilmente por los daños y perjuicios causados por infracciones administrativas o delitos cometidos por sus hijos menores. La responsabilidad legal por el mal uso es real y directa.
  • 9. Garantiza un espacio de desconexión: Establecer momentos libres de tecnología para toda la familia es fundamental para prevenir el uso adictivo y promover el desarrollo de otras experiencias. Fijar estos momentos de mutuo acuerdo es la clave.
  • 10. Observa cómo se sienten en su vida digital: Estar atento a cambios de humor o reacciones desproporcionadas tras el uso intensivo es vital. Estos comportamientos pueden ser la manifestación de problemas subyacentes. Si hay dudas, se mantiene el contacto con profesionales sanitarios y educativos.

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