La visión en verano se daña un 25 por ciento por los rayos del sol

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una chica tumbada en primer plano muestra en la imagen sus gafas de sol

Lectura fácil

Los daños a la visión aumentan en verano.

Por ello debemos de utilizar gafas de sol correctas y seguir las pautas de los especialistas.

Estas son las pautas y recomendaciones a seguir:

  • Llevar gafas de sol de calidad y polarizadas.
  • Las gafas de sol deben bloquear como mínimo el 99% de la radiación ultravioleta A, B y los rayos infrarrojos.
  • Evitar bañarse con las lentes de contacto puestas, ya que facilita la aparición de infecciones.
  • Usar monturas que cubran los laterales del ojo. Esto evita que pase la radiación solar.
  • Tomar el sol con precaución y con los ojos cerrados.
  • Hidratar los ojos con lágrimas artificiales. Evitará la excesiva sequedad producida por el calor.
  • Acudir al óptico-optometrista para que pueda prescribir la protección visual más adecuada a cada caso.

El verano es la estación del año más propensa para sufrir daños en la visión, ya que el riesgo aumenta un 25%. Así lo corrobora afirma el Consejo General de Colegios Ópticos-Optometristas (CGCOO) en EFESALUD.

Este grupo de expertos propone utilizar gafas de sol homologadas o evitar la excesiva exposición solar que resultan necesarias para proteger nuestros ojos en los meses más calurosos, siendo la vista uno de los sentidos más delicados y estar nuestra visión y por ende, los ojos expuestos a los agentes externos.

En estas fechas nuestros ojos están más sensibles en comparación a otras estaciones del año, debido a la multiplicación de la radiación ultravioleta.

Consejos para cuidar nuestra visión desde el CGCOO

Desde el Consejo General de Colegios de Ópticos- Optometristas, en los meses estivales los riesgos para la salud visual aumentan hasta en un 25%.

Aspectos tales como la exposición prolongada al sol, los rayos Ultra Violeta (UV) o los problemas derivados de la propia sequedad de la estación, ocasionan una mayor evaporación de la lágrima que provoca la sensación del ojo seco, son las principales cuestiones a las que debemos prestar atención, según el Consejo.

Los consejos que ofrece esta organización de Ópticos-Optometristas son:

  • Llevar gafas de sol de calidad y polarizadas. Las lentes deben llevar un filtro especial que bloquea la luz reflejada y permite calidad en la imagen sin reflejos.
  • Las gafas de sol deben bloquear como mínimo el 99% de la radiación ultravioleta A, B y los rayos infrarrojos.
  • Evitar bañarse con las lentes de contacto puestas, ya que facilita la aparición de infecciones.
  • Usar monturas que cubran los laterales del ojo. Esto evita que pase la radiación solar.
  • Tomar el sol con precaución y con los ojos cerrados. Se recomienda evitar las horas centrales del día donde la radiación solar es más fuerte.
  • Hidratar los ojos con lágrimas artificiales. Evitará la excesiva sequedad producida por el calor.
  • Acudir al óptico-optometrista para que pueda prescribir la protección visual más adecuada a cada caso.

En cualquier momento del año, y más en verano, son necesarias las gafas de sol. Unas lentes homologadas que ofrezcan una seguridad para nuestros ojos.

El Consejo indica  que las gafas de sol homologadas para proteger al individuo de los rayos UVA. En caso contrario esta radiación solar provocará el fallecimiento de las células en los ojos.

¿Qué sucede con los rayos UVB?

Las ondas cortas de la radiación UVB del sol son en su mayor parte interceptadas por la capa de ozono. El debilitamiento de ésta, ha provocado un incremento del número de rayos UVB que llegan a la tierra.

La potente radiación UVB provoca inicialmente la reacción protectora más evidente de la piel al sol. Atraviesa las capas superiores de la epidermis y las broncea con rapidez.

En cuanto a los ojos y los rayos UVB, las personas sensibles a la luz solar, las que hayan sido intervenidas de cataratas o que padezcan algún trastorno ocular (como glaucoma o problemas de la mácula), deben usar gafas de sol al ser más sensibles a la alta luminosidad.

Además de tener en cuenta estos argumentos, desde el Consejo ofrecen tres motivos fundamentales para usar gafas de sol:

  1. La protección UV. Este tipo de radiación puede causar fotoqueratitis (quemaduras muy dolorosas de la córnea), cataratas y crecimientos celulares, en su mayoría benignos, en la superficie ocular.
  2.  Visión cómoda. El brillo del sol provoca que no veamos con claridad y nos obliga a entrecerrar los ojos. Este cierre parcial no impide en absoluto que las radiaciones solares sigan penetrando en los ojos.
  3. El cáncer de piel. Los tumores de los párpados y de la piel alrededor de los ojos son bastante comunes. Es recomendable utilizar asiduamente gafas de sol al aire libre si se está trabajando, conduciendo, haciendo deporte, caminando o haciendo cualquier actividad bajo el sol. La radiación solar afecta a nuestros ojos y a la piel incluso en los días nublados.

La visión durante la pandemia

Durante la pandemia, los casos de ojo seco han aumentado en estos meses en los que hemos estado más expuestos a las pantallas.

Se trata de una sintomatología muy frecuente en la que la superficie ocular no se encuentra correctamente protegida por la lágrima, por un déficit en la cantidad o en la calidad de la película lagrimal, según explica la Sociedad Española de Oftalmología (SEO).  

Un estudio llevado a cabo por la Sociedad Española de Especialistas en Baja Visión y Rehabilitación Visual, analiza el impacto de la cuarentena entre este colectivo de personas.

La visión durante la pandemia se ve afectada aumentando, por ejemplo, por el porcentaje de las dioptrías, el hecho de no salir de casa, pasar mucho tiempo ante una pantalla vienen provocando síntomas y patologías antes no descritas por muchas personas. Por ello, seguir los consejos de los expertos ayudará a prevenir o detener estos efectos.   

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