"Vulnerabilidad, miedo y descontrol social" ante el coronavirus

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10/03/2020 - 18:19
El miedo a contagiarse del coronavirus Covid-19 genera confusión y angustia a muchas personas (dpa / EP)

Lectura fácil

Ante el contexto actual, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, a través de su grupo de trabajo de Urgencias y Emergencias, quiere transmitir una serie de pautas dirigidas a la población general y de riesgo, destinadas a promover un afrontamiento psicológico adecuado ante el coronavirus.

No obstante, debido a la incertidumbre que ocasionan este tipo de situaciones, debemos prestar atención a los cuidados relacionados con la propia prevención de la transmisión. Tales como las medidas de higiene, como a aquellos cuidados que tienen que ver con la salud emocional con la finalidad de reducir en la medida de lo posible situaciones de alarma que afecten a la ciudadanía.

La evolución de la situación comunicada a través de noticias y advertencias, no siempre se hace de la forma adecuada. Bien por falta de rigurosidad, forma de comunicación, o sobre dimensión de la misma. Esto puede influir en el estado emocional de las personas, dando lugar a conductas de alerta que se muestran poco eficaces a nivel personal y social.

Timanfaya Hernández, Vicesecretaria de la Junta de Gobierno de la Psicología de Madrid

Desde GNDiario hemos hablado con Hernández, quien explica que:  “Con este comunicado pretendemos aportar ideas iniciales a la hora de reconocer síntomas sobre el coronavirus tanto para la población sin síntomas como para aquellos que si lo presentan “.

Se observa una "situación de alerta continua" ante la información que se recibe, teniendo en cuenta además que el goteo de información es constante. Según Hernández, esto ocasiona a la población:vulnerabilidad, miedo y descontrol”. Añade que este sentimiento despuntó ayer cuando se informó a última hora del día, sobre el cierre de los centros educativos. Desde el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, se pone como ejemplo ante el desconcierto  social, lo que viene sucediendo con los supermercados y las colas de la población para abastecerse “es propio de una situación en la que no se sabe que va a suceder”, afirma la portavoz.

Con respecto al trabajo que realizamos los medios, Hernández indica que, el volumen de datos, cifras y cuenteo de fallecidos, crea una “alerta constante” e intentar retomar la situación ofreciendo normalidad, es realmente complejo.

Decir que no pasa nada y cerrar al poco tiempo los centros de enseñanza en distintas Comunidades Autónomas, es contrapuesto. La portavoz, indica que la información debería ser “clara y concisa”. Añade que no ayuda la actualización de fallecimientos de forma constante. En este punto, retoma la entrevistada el concepto de “ansiedad”. Y es que, para la ciudadanía, esta generación tan alta de datos puede provocar esta sensación. La entrevistada  pregunta retóricamente ¿se hace esto mismo con otras enfermedades?

Califica de “innecesario” el hecho de dar tantos datos sobre las personas que han fallecido, “no es bueno para la sociedad este conteo: mañana, tarde y noche”.

Desde el punto de vista de la comunicación política, la entrevistada argumenta que: “La  información  debe estar consensuada para organizar bien la situación y provocar calma en la sociedad”.

Finalmente, indica que pondrían al servicio de las autoridades un servicio de “atención psicológica ante un posible descontrol”, tal y como ya ocurrió en otras situaciones de emergencia en nuestro país.

En el caso de no estar afectado, pero...

... estar sintiendo una serie de emociones con alta intensidad y/o persistentes como:

● Nerviosismo, agitación o tensión, con sensación de peligro inminente, y/o pánico.

● No puede dejar de pensar en otra cosa que no sea la enfermedad, o la preocupación por enfermar.

● Necesita estar permanentemente viendo y oyendo informaciones sobre este tema.

● Tiene dificultad para concentrarse o interesarse por otros asuntos.

● Le cuesta desarrollar sus labores cotidianas o realizar su trabajo adecuadamente; el miedo le paraliza y le impide salir a la calle.

● Está en estado de alerta, analizando sus sensaciones corporales, e interpretándolas como síntomas de enfermedad, siendo los signos normales habituales.

● Le cuesta controlar su preocupación y pregunta persistentemente a sus familiares por su estado de salud, advirtiéndoles de los graves peligros que corren cada vez que salen del domicilio.

● Percibe un aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada (hiperventilación), sudoración, temblores sin causa justificada.

● Presenta problemas para tener un sueño reparador.

Recomendaciones

1. Identifique pensamientos que puedan generarle malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.

2. Reconozca sus emociones y acéptelas. Si es necesario, comparta su situación con las personas más cercanas a usted para encontrar la ayuda y el apoyo que necesita.

3. Cuestiónese: busque pruebas de realidad y datos fiables. Conozca los hechos y los datos fiables que ofrecen los medios oficiales y científicos y evite información que no provenga de estas fuentes, evitando información e imágenes alarmistas.

4. Informe a sus seres queridos de manera realista. En el caso de menores o personas especialmente vulnerables como ancianos, no les mienta y proporcióneles explicaciones veraces y adaptadas a su nivel de comprensión.

5. Evite la sobreinformación, estar permanentemente conectado no le hará estar mejor informado y podría aumentar su sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente.

 6. Contraste la información que comparta. Si usa redes sociales para informarse, procure hacerlo con fuentes oficiales.

Autocuidados

● Mantenga una actitud optimista y objetiva. Es fuerte y capaz.

● Lleve a cabo los hábitos adecuados y de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.

● Evite hablar permanentemente del tema.

● Apóyese en su familia y amigos.

● Ayude a su familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.

● Acuda a fuentes oficiales y busque información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, Organismos Oficiales, OMS, etc.

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