Atención temprana: Centros y ayudas para niños con problemas de desarrollo

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Niño dibujando con ceras de colores / Imagen de creandotuprovincia.es

Lectura fácil

La atención temprana es el conjunto de intervenciones dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años,
a la familia y al entorno que tienen como objetivo
dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes
que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen riesgo de padecerlo.

Un equipo de atención temprana debe estar compuesto por, al menos,
3 profesionales con formación en psicología, logopedia y fisioterapia. 

Ante cualquier duda respecto al desarrollo evolutivo de tu hijo,
los especialistas en atención temprana te darán una respuesta.
No podemos quedarnos con el ya andará o ya hablará,
una adecuada valoración es la que nos dirá si nuestro hijo precisa una intervención
o por el contrario, su desarrollo es óptimo.

El llamado servicio de atención temprana está destinado a niños de cero a seis años con problemas en el desarrollo. Cantabria es una de las pocas comunidades que ofrece esa atención de forma gratuita y sin listas de espera. Las familias cuyos hijos han sido diagnosticados con alguno de estos problemas saben que cuentan con el privilegio de vivir en la “comunidad modélica” ―según reconoce el propio Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030―. En Madrid, el pasado mayo había 2.683 niños en lista de espera sin atender.

Desde la publicación del Libro Blanco de la Atención Temprana (Real Patronato sobre Discapacidad, 2000) la mayoría de las comunidades autónomas han establecido normas reguladoras de la atención temprana en el ámbito de su competencia.

La regulación de un sistema de atención Temprana en el conjunto del Estado es una aspiración manifestada desde hace años por las asociaciones profesionales del sector y por las entidades representativas de las personas con discapacidad.

Los tres primeros años de vida de un niño son determinantes para detecta problemas de atención temprana y actuar

En España, no existe una ley estatal de atención temprana y son las autonomías las que se encargan de gestionar ese servicio. En algunas, como decíamos, en Cantabria, está integrado desde el año 2006 en la cartera de servicios públicos de Sanidad, de forma que todos los niños tienen derecho a ser evaluados por un experto y a recibir asistencia en los centros de salud.

Tal como publica el diario EL PAÍS, Canarias, es la última comunidad que ha puesto en marcha el servicio urgida por la angustia de las familias de los cerca de 9.000 niños pendientes de acudir a una primera visita. Hasta hace apenas un par de meses el archipiélago era la única comunidad sin ese servicio.

El Gobierno gallego sigue apostando por este modelo basado en la prevención, la identificación y el tratamiento precoz para dar respuesta a las necesidades específicas que puedan presentar estos menores. De este modo, en mayo de 2020 la Consellería de Política Social concedía ayudas por importe de 378.819 euros para financiar seis unidades de atención temprana en la provincia de Lugo, tres de ellas de nueva creación.

Cada unidad de atención temprana cuenta con un equipo interdisciplinar formado por profesionales de entre los siguientes grados: pedagogía, psicopedagogía, psicología, logopedia, educación social, trabajo social, magisterio, enfermería, terapia ocupacional, fisioterapia y medicina.

Día en la vida de una familia de Santander, donde la cobertura para niños con problemas en el desarrollo es 100% pública.

La disparidad entre regiones se observa analizando las listas de espera: en Madrid había el pasado mayo 2.683 niños pendientes de una primera visita; 1.440 en Cataluña; 1.033 en Navarra; 1.067 en Valencia, o 500 en Aragón, según datos proporcionados por las autonomías a EL PAÍS.

Centros de atención temprana

A estos centros son derivados menores a los que se les diagnostica alguna patología desde el momento del nacimiento, menores que presentan riesgo en el desarrollo como por ejemplo, bebés prematuros o menores que, en algún momento del desarrollo presentan alguna señal de alerta de que su evolución no es la esperada.

En los centros de atención temprana se facilitan ayudas al menor, su entorno y a su familia. Cuando una familia acude a un Centro de Atención Temprana, conocido como CAIT, se inicia el proceso de acogida, esto consiste en una primera entrevista: datos médicos, escolares y otros, son recogidos de forma extensa y minuciosa.

Posteriormente, inician el proceso de valoración del menor y elaboraran un informe en el que detallan los datos obtenidos y la necesidad o no de que el niño sea incluido en un programa de atención temprana.

La intervención ha de ser motivante para el niño, el juego, es su mayor herramienta, y a través de él consiguen numerosos objetivos.

¿Si el menor necesita tratamiento de atención temprana, significa que tiene una discapacidad?

No. La atención temprana tiene como finalidad favorecer el óptimo desarrollo y la máxima autonomía personal de los menores de seis años con trastornos en su desarrollo o en riesgo de padecerlos.

La discapacidad implica una limitación para actividades de la vida diaria de, al menos, un 33%, mientras que las necesidades de atención temprana están relacionadas con un desfase entre la edad de desarrollo y la edad cronológica del niño que puede ser transitorio y no permanente.

¿Debe la familia solicitar también el reconocimiento de la situación de dependencia?

Aunque el reconocimiento de la situación de dependencia no constituye un requisito para recibir atención temprana, la valoración de la situación de dependencia debe solicitarse en aquellos casos en que los servicios sociales municipales lo recomienden.

El servicio de atención temprana se encuentra incluido entre los servicios del catálogo de atención a la dependencia por lo que, si el menor precisa de los mismos, es aconsejable solicitar al mismo tiempo el reconocimiento de la situación de dependencia. De esa forma se podría realizar simultáneamente y en el mismo acto tanto la valoración de la necesidad de atención temprana como la de la situación de dependencia, siempre que ello sea posible.

La situación de dependencia no tiene por qué ser definitiva, de hecho, cuando se trata de menores de tres años, es siempre revisable de oficio cada seis meses y está en función de la edad y evolución del menor.

En el caso de que al menor le sea reconocida la situación de dependencia, además del servicio de atención temprana, puede recibir el apoyo de otras prestaciones del catálogo de dependencia como la prestación económica por cuidados en el entorno familiar que ayude a sufragar gastos derivados de su atención.

En el caso de que el menor no sea reconocido en situación de dependencia, puede recibir igualmente los servicios de atención temprana siempre que se dictamine su necesidad.

¿Cuáles son los beneficios a los que tengo derecho como persona en situación de dependencia?

La persona con discapacidad y su familia tiene derecho a determinadas prestaciones y servicios en función de sus características y necesidades. Es importante conocer las posibles incompatibilidades que hay entre ellas a la hora de solicitarlas.

Estas prestaciones y servicios son los siguientes:

  • Prestación económica por hijo a cargo.
  • Ayuda para cuidados del entorno familiar.
  • Prestación económica vinculada al servicio (Cheque Servicio).
  • Prestación económica de asistencia personal.
  • Atención Temprana.
  • Servicio de Ayuda a Domicilio.
  • Teleasistencia.
  • Centros de Atención diurna.
  • Atención Residencial.

Otros beneficios:

  • Exención del impuesto de tracción mecánica (se solicita en el Ayuntamiento donde el vehículo esté registrado).
  • Reducción del impuesto de matriculación al comprar un vehículo.
  • Desgravación de IRPF que se debe reseñar al hacer la declaración de la renta.
  • Deducción especial en el impuesto sobre sucesiones y donaciones.
  • Tarjeta dorada que otorga RENFE, con la que el beneficiario obtiene descuentos en los viajes en tren.

Asimismo, los Ayuntamientos suelen conceder otras ayudas, entre ellas suelen estar las siguientes:

  • Reserva de aparcamiento junto al domicilio o centro de trabajo para personas con minusvalía.
  • Tarjeta de aparcamiento para otros espacios públicos.
  • Carnet para el uso de autobuses.
  • Ayudas para el transporte en taxi.
  • Carnet municipal de deporte especial.

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