La protección de la capa de Ozono celebra su 35 aniversario

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Capa de Ozono alrededor del planeta Tierra

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Hoy celebramos el 35 aniversario de la Protección de la capa de ozono.

La capa de ozono es una franja frágil de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos

de los rayos solares, y ayuda a que la vida en el planeta continue.

Pero la utilización durante años de ciertos productos químicos dañaron la capa de ozono.

Esto pone en peligro nuestra vida y la del resto de seres vivos del planeta.

Por eso desde la ONU, a través del PNUMA trabajan para llevar a cabo medidas que ayuden

a restaurar la capa de ozono.

Naciones Unidas conmemora este miércoles los 35 años de la firma del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono.

Esta fue la primera actuación colectiva para reducir el agujero que se había generado en la atmósfera terrestre de la Antártida, según informaciones procedentes de Servimedia.

La capa de ozono es una franja frágil de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, contribuyendo así a preservar la vida en el planeta.

Sin embargo, la utilización durante años de ciertos productos químicos la dañaron, poniendo en peligro nuestra propia existencia y la del resto de seres vivos del planeta.

La capa de ozono se encuentra en peligro desde hace varios años

El ozono, que se produce naturalmente en pequeñas cantidades en la atmósfera, se compone de tres átomos de oxígeno en lugar de los dos que forman el oxígeno molecular, mucho más abundante.

En lo alto de la estratosfera, entre 10 y 48 kilómetros por encima de la superficie terrestre, la capa de ozono actúa como un protector solar, resguardando a la Tierra de la radiación ultravioleta potencialmente dañina, que puede causar cáncer de piel, cataratas y debilitar el sistema inmunológico, así como dañar las plantas.

El ozono es también uno de los gases de efecto invernadero primarios que regulan la temperatura del planeta.

Detectado por primera vez la década de 1970, el agujero de ozono en la Antártida se forma en el hemisferio sur al final del invierno, entre agosto y septiembre, cuando los rayos del Sol vuelven después de meses de noches polares.

La luz solar inicia reacciones catalíticas que producen formas químicamente activas de cloro y bromo que se concentran sobre el Polo Sur durante el invierno, y que destruyen rápidamente las moléculas de ozono. En 1985 se adoptó el Convenio de Viena.

"Pocos acuerdos mundiales han producido tan buenos resultados como el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono. Hoy, en el Día Mundial del Ozono, celebramos los 35 años de este Convenio, que fue el primer paso para arreglar el agujero de la capa de ozono del planeta. Los gases utilizados en aerosoles y aparatos de refrigeración estaban causando este agujero", apunta el secretario general de la ONU, António Guterres.

En un mensaje difundido con motivo de este Día, y recogido por Servimedia, Guterres apunta que, en el marco del Protocolo de Montreal del Convenio de Viena, los gobiernos, la comunidad científica y la industria han trabajado conjuntamente y han logrado sustituir hasta la fecha el 99% de estos gases dañinos.

Afortunadamente, la capa de ozono parece estar recuperándose y contribuyendo con la protección de la salud de la humanidad y los ecosistemas

Guterres indica que ese trabajo "no ha terminado" y que la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, aprobada en 2016 por cerca de 200 países para reducir las emisiones de hidrofluorocarbonos (HFC), que son gases empleados en sistemas de refrigeración y aire acondicionado, bombas de calor, extintores de incendios, aerosoles y disolventes, podría reducir hasta en 0,4ºC el calentamiento global hasta finales de este siglo.

"Al mirar hacia la recuperación mundial de la devastación social y económica causada por la pandemia de COVID-19 debemos comprometernos a construir sociedades más fuertes y resilientes" apuntaba el secretario general de la ONU.

"Es nuestro deber esforzarnos e invertir en afrontar el cambio climático y en proteger la naturaleza y los ecosistemas que nos sostienen. Los tratados sobre la capa de ozono destacan como buenos ejemplos de cómo hay pocos límites a lo que podemos lograr en una causa común cuando prevalece la voluntad política", recalca Guterres.

"Necesitamos esta unidad de propósito más que nunca, ya que buscamos abordar la pérdida de la naturaleza, el cambio climático y la contaminación a raíz de la pandemia de COVID-19" apunta Inger Anderse, directora ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Inger Andersen, destaca que la respuesta global decisiva al agotamiento de la capa de ozono se ha convertido en un modelo de cooperación internacional.

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