Aumenta un 15 % el número de niños que sufren pobreza multidimensional

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21/09/2020 - 12:25
Aumenta un 15 % el número de niños que sufren la pobreza multidimensional

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El número de niños que sufren la pobreza multidimensional, sin acceso a educación, salud, vivienda, nutrición, saneamiento o agua ha aumentado en un 15 % desde el inicio de la pandemia, según revela un nuevo análisis de Unicef y Save the Children.

150 millones de niños tienen necesidades básicas

El número de menores que viven con serias necesidades se ha disparado hasta aproximadamente 1.200 millones debido a la pandemia de coronavirus, según el análisis de Unicef y Save the Children.

Concretamente, ha aumentado un 15 % el número de menores que viven con muchas necesidades en países de ingresos bajos y medios, o 150 millones de menores más desde el inicio de la crisis a principios de 2020.

El estudio utiliza información relacionada con el acceso a la educación, salud, vivienda, nutrición, saneamiento y agua en más de 70 países; y subraya que en torno al 45 % de los menores se vieron gravemente privados de al menos una de estas necesidades esenciales antes de la pandemia en los países analizados.

La pobreza multidimensional en menores

Asimismo, a pesar de que el análisis ya pinta un panorama terrible, Unicef advierte que la situación podría empeorar en los próximos meses. Las dos organizaciones están comprometidas para continuar monitorizando la evolución de esta situación y trabajando con los gobiernos y la sociedad civil para afrontarla.

La directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore, ha lamentado que “la COVID-19 y las medidas de confinamiento impuestas para prevenir el contagio ha sumido a millones de niños aún más en la pobreza.

“Las familias que estaban a punto de escapar de la pobreza han vuelto a caer, mientras que otras están experimentando niveles de privación que nunca antes habían visto. Lo más preocupante es que estamos más cerca del comienzo de esta crisis que de su final", ha reconocido.

Es mucho más que un valor monetario

El estudio ha desvelado que la pobreza infantil es mucho más que un valor monetario. Aunque las medidas, como los ingresos familiares, son importantes, solo ofrecen una visión parcial de la difícil situación de los niños.

Por ello, para entender el alcance real de esta problemática es necesario analizar directamente todas las posibles privaciones. Esto también apunta a la necesidad de implementar políticas multisectoriales que aborden las carencias en materia de salud, educación, nutrición, agua y saneamiento y vivienda para poner fin a estas necesidades.

Para sacar a los menores de estas necesidades y prevenir una devastación mayor, hace falta protección social, políticas fiscales inclusivas, inversión en servicios sociales y empleo e intervenir en el mercado laboral para apoyar a las familias.

Los menores deben poder continuar su educación en remoto

Esto implica ampliar el acceso a una atención sanitaria de calidad y proporcionar las herramientas y tecnología necesarias para que los menores puedan continuar su educación en remoto, así como invertir en políticas favorables a las familias, como bajas remuneradas y cuidado infantil.

“Esta pandemia ya ha causado la mayor emergencia educativa global de la historia, y el aumento de la pobreza dificultará mucho que los niños más vulnerables y sus familias se recuperen de la pérdida”, ha explicado Inger Ashing, CEO de Save the Chidren.

“Los niños que no acceden a educación tienen más probabilidades de convertirse en víctimas del trabajo infantil o del matrimonio temprano, y de verse atrapados en el ciclo de la pobreza durante años. No podemos permitirnos que una generación entera de niños quede convertida en víctima de esta pandemia. Los gobiernos nacionales y la comunidad internacional deben dar un paso adelante para suavizar el golpe”, ha señalado.

“Los gobiernos deben priorizar a los niños más marginados y sus familias"

Los menores más pobres están empobreciéndose más, según muestra el estudio. Algunos menores podrían sufrir una o más privaciones, y otros no experimentan ninguna; por ello el número medio de carencias de los menores puede utilizarse para analizar cómo de pobres son. Antes de la pandemia, la media de privaciones severas por niño estaba alrededor del 0,7. Se estima que ha aumentado un 15 %, hasta alrededor del 0,85.

“Debemos actuar ya para evitar que más niños se vean privados de necesidades básicas de la vida como escuelas, medicinas, alimento, agua y refugio”, ha asegurado Fore. 

“Los gobiernos deben priorizar a los niños más marginados y sus familias, ampliando rápidamente los sistemas de protección social con transferencias en efectivo y ayudas por hijo, oportunidades de aprendizaje a distancia, servicios de atención sanitaria y menús escolares. Realizar estas inversiones fundamentales ahora puede ayudar a los países a prepararse para futuros golpes", ha concluido.

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