La primera mascarilla que inactiva el virus de la COVID-19 cuesta 10 euros

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La primera mascarilla que inactiva el virus de la COVID-19 cuesta 10 euros.

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Varias empresas y centros científicos y académicos portugueses

han desarrollado una mascarilla que inactiva el virus

que causa la COVID-19.

La mascarilla está avalada por el Instituto de Medicina Molecular João Lobo Antunes de Lisboa.

Esta mascarilla ya está a la venta desde abril por unos 10 euros.

Su capacidad de inactivar el virus solo ha sido ahora confirmada

por una serie de test realizados por el 

Instituto de Medicina Molecular João Lobo Antunes de Lisboa.

La mascarilla cuenta con un revestimiento que neutraliza el virus 

cuando entra en contacto con él,

ha sido desarrollado gracias a la colaboración entre el fabricante textil Adalberto,

la empresa minorista MO, Sonae Fashion,

el centro tecnológico CITEVE, el iMM y la Universidade do Minho.

Varias empresas y centros científicos y académicos portugueses han desarrollado una mascarilla que inactiva el virus que causa la COVID-19 y tiene un precio de unos 10 euros la unidad.

La mascarilla que inactiva el virus de la COVID-19

La mascarilla MOxATech, que está avalada por el Instituto de Medicina Molecular João Lobo Antunes de Lisboa (iMM), ya está a la venta desde abril, pero su capacidad de inactivar el virus solo ha sido ahora confirmada por una serie de test realizados por el iMM, según han informado las entidades.

Este equipo de protección, que cuenta con un revestimiento que neutraliza el virus cuando entra en contacto con él, ha sido desarrollado gracias a la colaboración entre el fabricante textil Adalberto, la empresa minorista MO, Sonae Fashion, el centro tecnológico CITEVE, el iMM y la Universidade do Minho.

La mascarilla funciona incluso 50 lavados después

El virólogo del iMM Pedro Simas, que coordinó los test, ha asegurado que las pruebas realizadas "han demostrado una eficaz inactivación del SARS-CoV-2 incluso después de 50 lavados, observándose una reducción viral del 99% tras una hora de contacto con el tejido".

Para poner a prueba su eficacia, se analizó el tejido tras estar en contacto con una solución que contiene una determinada cantidad de virus, para medir su viabilidad a lo largo del tiempo.

Es una mascarilla con varias capas distintas, impermeable y reutilizable

Antes de que el iMM confirmase su eficacia para inactivar el virus de la COVID-19, el Institut Pasteur de Lille, en Francia ya había testado con éxito sus características antimicrobianas contra el virus H1N1, el Corona-type y el rotavirus.

La mascarilla, desarrollada con un tejido técnico que integra varias capas distintas, impermeable y reutilizable, también cuenta con una certificación de la Direction Générale des Entreprises francesa que acredita una retención de partículas del 96%, incluso después de 50 lavados.

MOxATech, ya a la venta en toda Europa

Aunque ahora están a la venta solo en las tiendas de la marca portuguesa MO, disponibles para toda la Unión Europea, el proyecto fue abierto a la comunidad para que otras marcas en Portugal y en el exterior puedan distribuirlas.

El precio de la mascarilla portuguesa MOxATech es de 10 euros la unidad, pero su alta eficacia y el hecho de que sea tan reutilizable, la convierte en un producto muy económico. No es tóxica ni nociva para la piel, además de ser inolora. Su composición es de un 80% de poliéster y 20% de elastano en su interior y cuenta con un filtro exterior 100% poliéster.

Cómo comprobar si una mascarilla es efectiva

Las mascarillas se han convertido en un producto de primera necesidad ante la pandemia de coronavirus, y muchas personas han decidido crear sus propias mascarillas de tela en casa. Sin embargo, existen dudas sobre si estos accesorios caseros son efectivos. Por ello, Simon Kolstoe, profesor de la Universidad de Portsmouth, ha escrito un artículo en la revista Science Alert en el que explica cuáles son las pruebas que hay que hacer a estas mascarillas para ver si son efectivas contra el coronavirus.

Las mascarillas suelen tener un grosor de entre 0,1 y 1 milímetros, 1.000 veces más grande que las partículas de coronavirus, que tienen un tamaño de 0,8 micrometros. Esto debe respetarse también en una mascarilla casera. Para comprobar si estos accesorios caseros tienen la suficiente calidad, Kolstoe propone dos tipos de prueba.

La primera consiste en encontrar a alguna persona que vapee, y grabarle mientras expulsa el vapor, lo que dará la idea de cómo la mascarilla contiene la respiración. Esa prueba será fundamental para considerar el diseño de las mascarillas, y si es necesario que se ajusten más a algunas zonas de la cara, como la barbilla o la nariz. Otro test que se puede hacer es el de apagar una vela con la mascarilla puesta. Cuanto más difícil sea apagarla, más efectiva es la mascarilla analizada.

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