La vida submarina de La Coruña apenas ha experimentado cambios durante el confinamiento

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10/07/2020 - 11:36
vida submarina de las costas coruñesas

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La vida submarina no ha alcanzado los mismo efectos que el resto de la fauna y flora durante el confinamiento de estos tres meses que hemos vividos en España.

Afredo López, biólogo de la Coordinadora para o Estudo de Mamíferos Mariños (CERMA), afirma que en Galicia no han apreciado diferencias en cuanto a la distribución de las especies.

El biólogo añade que puede que no se hayan producido grandes cambios en la vida submarina porque, aunque el tráfico marino se ha visto reducido, la pesca ha continuado durante el confinamiento.

La vida submarina de A Coruña no ha experimentado grandes cambios porque la pesca ha continuado

El caso es que esa explosión de vida submarina no ha sucedido, pero lo que si que han observado los expertos son las ciertas tendencias diferentes a los años anteriores.

"Hay mucha gente que nos traslada avistamientos, y algunos son más inusuales que otros, llegando incluso a salir en la prensa. Un ejemplo son los arroaces que entraron en el río Lérez. Aun así, estos hechos puntuales pueden suceder en cualquier momento y en cualquier año", relata López,

El biólogo señala que la gran cantidad de avistamientos da respuesta a que "la gente tuvo mucho tiempo para mirar lo que ocurría fuera desde las ventanas de su casa".

Han percibido un aumento fuera de lo común en el número de animales varados, por motivos desconocidos, ajenos al confinamiento.

Igual que las otras situaciones "extrañas" que se están dando en la vida submarina últimamente, como la presencia de un lobo marino en la zona del Golfo Ártabro.

"Son cosas muy raras en esta época del año, porque los varamientos suelen producirse en invierno" comentaba el biólogo, Alfredo López.

Piensan que en el caso del lobo marino, se debe al tiempo irregular que estamos viviendo, por eso esas especies no han vuelto a las aguas del norte, por lo que, según el biólogo "es muy pronto adelantar una causa".

Pensar que la ausencia del ser humano ha tranquilizado a los animales es normal, pero esa realidad no ha reflejado ninguna anomalía, según expone el biólogo.

"Los cetáceos se mueven de forma constante. Es cierto que, durante este tiempo, ha habido menos tráfico marítimo y no se ha molestado tanto a la vida submarina, pero también es verdad que estos animales no dudan en moverse de sitio si no están a gusto", afirma López.

Aunque los profesionales del Cemma no han salido a continuar con sus investigaciones y sólo pueden basarse en suposiciones, el buceador del Club del Mar de San Amaro sí que ha realizado inmersiones.

"Volvimos a bucear el día 15 de junio, y la sensación ha sido muy positiva. Se aprecia que los animales están más tranquilos, y que son más confiados", comenta el submarinista, que además apuntó que habían visto "bastante vida entre la fauna marina de la Torre de Hércules, El Grelle y la playa de San Amaro. Eso sí, todo dentro de la normalidad".

Pulpos, pintos, maragotas, lubinas y congrios son las especies que más se han encontrado

"Hemos visto lo que siempre ha habido en estas costas, la fauna autóctona de A Coruña. Por ahora, no hemos encontrado ninguna especie exótica", cuenta el buceador.

También han visto un aumento de especies como los sargos, los peces pasto, las xardas o las jurelas que no se veían tanto antes cómo ahora.

Los buceadores afirman que, al no haber gente en las playas han podido comprobar, tras el confinamiento, que había muchos menos plásticos, colillas y latas, pero ahora ya se vuelven a notar más.

La vida submarina en A Coruña, aunque no ha notado cambios muy drásticos, ha conseguido respirar y relajarse de la actividad humana. Pero el caso es que ahora queda cumplir con los ODS para continuar su protección y no llevarlo a peor.

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