Aprender idiomas podría ser un reto más emocional que intelectual

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23/09/2022 - 12:06
Aprender idiomas siendo mayores

Lectura fácil

Aprender idiomas es más que necesario en estos días. Con la globalización y la internacionalización del trabajo, idiomas como el inglés ya son un requisito más en casi cualquier puesto de trabajo profesionalizado, aunque no es el único. Sin embargo, aprender a hablar un nuevo idioma no siempre resulta una tarea sencilla para todos, sobre todo si intentamos aprender cuando somos mayores. Aunque nos fustiguemos pensando que somos unos negados, es posible que haya otros factores.

Aprender idiomas nuevos, también está estrechamente ligado a las reacciones emocionales que nos genera la frustración o la vergüenza a equivocarnos. A esto se le conoce como ansiedad lingüística, un estado de estrés, nervios y miedo que acaba bloqueándonos y paralizándonos, causando un efecto realmente negativo, ya que asociamos el aprender a hablar otro idioma, con una situación desagradable y acabamos evitándola.

La dopamina, esencial para aprender idiomas

Los avances en neurociencia y en el conocimiento de nuestro cerebro y nuestra capacidad de aprenden, han llevado a descubrimientos bastante interesantes que añaden otros elementos a nuestra dificultad para aprender idiomas, o cualquier otra cosa a la que siempre hemos querido hincarle el diente y se nos ha resistido. Uno de estos factores es la dopamina, un neurotransmisor que al parecer también está implicado en nuestra capacidad para pensar y planificar, aspectos esenciales para el aprendizaje.

Estos hallazgos han, y están, revolucionando los métodos de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, William Menez, creador del 'The Shortcut Method', un método innovador de aprendizaje, comentaba en una entrevista para Vogue que el no aprender idiomas, o cualquier otra cosa, se debe principal mente a que "nos enseñan desde el no, corrigiéndonos constantemente y señalando todos nuestros errores. Entonces tenemos miedo a equivocarnos, a que se burlen de nosotros, a que nos juzguen, y en lugar de autorizarnos a decirlo más o menos, a equivocarnos incluso, nos bloqueamos".

Acabar con la vergüenza y la ansiedad lingüística

El experto también señala que ante este miedo al fracaso, tendemos a generar excusas y otras motivaciones externas, como el famosísimo "no tengo tiempo", para evitar hacer aquello que nos incomoda intentar. Por tanto, para aprender idiomas tenemos que acabar con las barreras de la vergüenza y la frustración, haciendo un trabajo inicial con nuestra autoestima. La primera piedra que podemos establecer en esta construcción es la de que no somos menos capaces que el resto, simplemente necesitamos lidiar de forma más adecuada con los fallos.

Por otro lado, también es necesario trabajar con la ansiedad lingüística, si es que nos hemos visto envueltos en una situación en la que aprender idiomas nos genere tanto miedo que esto nos acabe bloqueando. Como cualquier otro síntoma de ansiedad, las técnicas para afrontarlo de forma sana y equilibrada, pasan siempre por un trabajo interno para construir autoconfianza. Debemos sabernos capaces y aceptar que el aprendizaje lleva su tiempo. A esto también podemos añadirles técnicas de relajación o de mindfulness, para tener más recursos.

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