Identificar y apoyar a las víctimas de maltrato psicológico: 5 señales a tener en cuenta

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29/03/2023 - 09:11
Manos con guantes de lucha

Lectura fácil

El maltrato psicológico o emocional es más frecuente de lo que parece, y a veces es muy difícil de detectar.La violencia no es cosa del pasado y no se limita al ataque físico, sino que también comprende la violencia verbal y la indiferencia. 

Es difícil precisar el número de víctimas porque esta situación no siempre se denuncia ni se hace pública.

Los niños tampoco escapan al maltrato. Se conoce que uno de cada cuatro menores con discapacidad han sido víctimas de la violencia física pero si se hace referencia al maltrato psicológico, las cifras se disparan.

Qué es el maltrato psicológico

El maltrato físico es muy evidente porque conlleva una acción violenta que provoca lesiones. Sin embargo, el maltrato psicológico es mucho más sutil, tanto, que suele pasar inadvertido para las personas que rodean a la víctima e incluso para quien recibe las humillaciones o la indiferencia.

El maltrato psicológico es cualquier tipo de comportamiento sistemático que provoca daños emocionales en la persona y afecta su equilibrio emocional. Casi siempre el objetivo de estas conductas suele ser intimidar a la víctima, generar sentimientos de culpa y/o desvalorizarla.

Para lograr su objetivo el agresor no siempre recurre a los gritos, los insultos, las humillaciones o la violencia verbal. En algunos casos echa mano a la ironía, el sarcasmo, el silencio o la indiferencia. No obstante, más allá de la herramienta que utilice, siempre tiene secuelas y provoca heridas emocionales que, a largo plazo, pueden generar problemas psicológicos.

Normalmente se asocia a las relaciones de pareja, pero lo cierto es que puede ocurrir en cualquier ámbito, no solo en el seno del hogar, sino también en el ámbito laboral. Cuando el maltrato se produce en el ámbito escolar hablamos de acoso escolar o bullying.

¿Estás sufriendo maltrato psicológico? Claves para detectarlo

Es bastante usual que la persona que está siendo víctima de este tipo de maltrato no lo reconozca inmediatamente. En un primer momento se preguntará si habrá provocado de alguna manera esa reacción o si estará exagerando. Así, en el intento de hallar una explicación, suele culpabilizarse.

Más tarde, es probable que se convenza de que se trata de un problema puntual y que lo mejor es no decir nada ya que con ello solo podría empeorar la situación. De esta manera, sin ser consciente de ello, la persona se convierte en una víctima, ya que no le planta cara al agresor y acepta el maltrato. La relación se convierte en una relación tóxica que merma las fuerzas y la autoestima de uno de los miembros.

Maltrato o dependencia

Cuando nos encontramos ante una relación de maltrato físico y/o psicológico y una relación de dependencia emocional, existe un punto en común: hay una relación de desigualdad, donde uno tiene el poder sobre el otro. Aunque en ambas situaciones puede haber una intención por la parte dominante de ejercer ese poder, es en la dependencia emocional donde no siempre hay intencionalidad.

La dependencia emocional parte en ocasiones de la base de personalidad de la víctima, donde puede llegar a sufrir por el comportamiento de la pareja que a veces no sale de la normalidad. El miedo a la soledad o la baja autoestima no son siempre producto de esa relación, sino que pueden haber estado presentes con anterioridad.

Tanto en las situaciones de dependencia como en las de maltrato existe una necesidad de salir de la situación y reparar el daño emocional, independientemente de si ha habido un sujeto activo o no en dicho daño.

Síntomas de maltrato psicológico

La BBC ha consultado a un equipo de psicólogas que advierten que hay que observar los signos en su globalidad y que esto no es una conducta puntual, sino un conjunto de cosas que se dan poco a poco, alargadas y sostenidas en el tiempo.

1. Pérdida de la "esencia"

Lo primero será observar si ha habido un cambio de patrón entre lo que la persona solía ser y lo que es ahora. En definitiva, observar si ha perdido "su esencia".

Esto incluye tanto cambios en cómo la percibes físicamente, cómo se relaciona y cómo la ves emocionalmente.

2. Alejamiento y control

De nuevo, se trata de observar si hay un cambio de patrón. Por ejemplo, si quien sospechas que sufre este maltrato ahora apenas tiene tiempo para los amigos o la familia, ni siquiera para hablar por teléfono, cuando antes sí lo tenía, esto puede darte una señal de alerta.

La sensación que te puede generar es que pareciera que estas personas buscan aislarse.

3. Lo que cuentan y cómo lo cuentan

Un factor importante es que las personas agredidas suelen contar poco o nada sobre la relación, su pareja y lo que el agresor hace "porque hay cosas que no cuadran y, quien sufre el maltrato, trata que el agresor no parezca mala persona y evita que la gente vea qué pasa", dice Vidal.

Y, cuando logras que te cuente algo, es posible que justifique al agresor en cosas que no la tienen.

4. Dependencia emocional y dudas

En la persona que sufre maltrato psicológico, hay un enganche con el agresor que se extiende en intensidad y duración más allá de lo habitual en los primeros meses de enamoramiento, y es distinto a la dependencia sana que existe en las interacciones humanas.

Esto puede verse, de puertas afuera, como una pérdida de autonomía, que le impida a la persona hacer cosas rutinarias, que no tenga un control de su propia agenda y dependa del agresor para tomar cada decisión.

5. Cómo se comporta cuando está su pareja

Es posible que el entorno tenga poco contacto con la persona agresora pero, si es así, "se trata de gente con perfiles narcisistas y casi nunca se detecta el maltrato. Puede que veas destellos, como si tiene miradas muy fijas y de control o manda a callar a la persona", especifican para la BBC.

Observar cómo se desenvuelve en esas ocasiones la persona que podría sufrir el maltrato.

Qué hacer y qué no hacer cuando sospechas que alguien de tu entorno lo sufre

Tenemos que entender que la persona está bajo una manipulación de la que no es consciente y que, por lo tanto, no tiene motivo para dejar a la pareja. Y, además, seguramente se retraiga y no nos cuente nada sobre lo que le pasa.

Pregunta y escucha. Parece obvio, pero no siempre se hace. Cómo está, cómo se encuentra y dejar que hable, callarnos y hacer una escucha activa, sin tratar de darle soluciones para no perder la conexión y la confianza que esa persona pone en ti.

No juzgues, regañes o le digas qué debe hacer. Decirle que cómo aguanta eso, que deje la relación o por qué ha vuelto a ella así como culparla por lo que le pasa. Son personas que están sometidas a constante juicio (propio y de su pareja) y, si te conviertes en un verdugo más, se alejará.

No descalifiques a su pareja. Al final es con quien está, a quien esta persona está enganchada.

Respeta su ritmo. Hay que tener mucha paciencia con amigos que están en relaciones de maltrato. Puede que, al empezar a darse cuenta, salgan en un mes, o en años.

Ayuda con información. Más que decirle "a ti te están manipulando" o "eres víctima de maltrato", sugiérele información, cuentas de especialistas en el tema, post en redes, algún artículo o libro que sientas que pueda ayudarle a conectar, abrir los ojos y darse cuenta.

Y, aunque nos pueda parecer cansado, que sientas que no te hace caso, no dejes sola a esta persona. 

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