La vuelta de las peluquerías: “Un día cargado de muchas emociones”

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Imagen del interior de la peluquería Rasgo's antes de la pandemia

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Las peluquerías de toda España han podido retomar su actividad este lunes día 4 de mayo.

Entre las peluquerías que han optado por abrir sus puertas este 4 de mayo

se encuentra el salón de belleza de Coro Peña, 

quien reconoce que le va a costar mucho trabajo y dinero

amortizar las inversiones realizadas. 

El material de trabajo en peluquerías se ha encarecido. 

Los productos han triplicado su precio.

Y los clientes para recuperar ese dinero,

son menos.

La empresaria por el momento atiende ella sola a los clientes. 

Son muchos y nuevos los utensilios del día a día en las peluquerías tras el confinamiento total.

Muchas han instalado un aparato de ozono para limpiar el ambiente,

quedando así el espacio del local más limpio.

Esto será beneficioso también, para las personas con asma o alergias,

con lo que, en este sentido, las personas que visiten una peluquería a partir de ahora,

podrán estar más seguras.  

Coro ha colocado un dispensador de gel hidroalcohólico al entrar al salón

y el uso de mascarillas, es de obligado cumplimiento.

Además, para cuando se pueda ampliar el aforo,

Coro ha colocado unas mamparas en los lava cabezas,

creando así una separación entre la clientela.

Lo primero ahora para las peluquerías, es dar un buen servicio y retomar la normalidad.

Coro Peña gestiona desde hace 25 años la peluquería Rasgo's, en San Fernando de Henares (Madrid). Ella ha sido quien nos ha relatado la vuelta a la actividad de las peluquerías en esta fase cero del desconfinamiento.

"Cerré el negocio hace dos meses trabajando de una manera y ayer lo hice utilizando otros medios y una forma distinta de desempeñar mi trabajo".

Emociones encontradas en una peluquería de San Fernando de Henares

La empresaria por el momento atiende ella sola a los clientes. Hasta la llegada de la pandemia tenía una trabajadora con ella. En este momento no es viable contar con ayuda por seguridad y limitación en el aforo.

"Clientas que desearía abrazar y achuchar y no podemos, personas que peiné para su boda y ahora atiendo a sus hijos. Un ambiente muy familiar donde se crea mucha complicidad y donde además de cuidar la imagen y sentirte bien con tu peinado o corte, vienes también a hablar. Y se nota mucho, la gente viene con mucha necesidad de hablar y expresar y soltar emociones."

Son muchos y nuevos los utensilios del día a día en las peluquerías tras el confinamiento total. Muchas han instalado un aparato de ozono para limpiar el ambiente, quedando así el espacio del local más limpio. Esto será beneficioso también, para las personas con asma o alergias, con lo que, en este sentido, las personas que visiten una peluquería a partir de ahora, podrán estar más seguras.  

Coro ha colocado un dispensador de gel hidroalcohólico al entrar al salón y el uso de mascarillas, es de obligado cumplimiento. Además, para cuando se pueda ampliar el aforo, nuestra entrevistada ha colocado unas mamparas en los lava cabezas, creando así una separación entre la clientela.

Seguridad desde que el cliente entra por la puerta

"Yo espero con mi uniforme, guantes y mascarilla. Y el cliente también tiene que usar estas medidas. Desde ahora mucho material de trabajo es desechable, desde las toallas, peinadores desechables y entre otros aspectos, unas fundas para los sillones también de usar y tirar".

El baño lo tiene cerrado, y no se puede usar, "lo siento mucho por las clientas, lo aviso cuando confirmo las citas: informo de las medidas de seguridad e indico que el baño permanece cerrado por higiene y seguridad".

Además, hay que tener en cuenta las necesidades de cada persona. Coro tiene clientas que se sienten incómodas… inseguras al salir a la calle. Todas las peluquerías deben explican las medidas que han tomado a sus clientes.

Información compartida entre los profesionales del sector

El BOE no aclara mucho, las peluquerías se han ayudado entre sí. Por su parte, TheQhair, es la certificación equivalente a la Q de calidad en este sector, acaba de publicar una guía útil sobre el COVID-19 tanto para los profesionales del sector como para los clientes, a los que recomiendan dar a conocer las medidas activadas en el salón para garantizar el riesgo cero de contagios, más allá del consabido lavado de manos frecuente.

“Tu equipo debe utilizar mascarillas, guantes y gafas protectoras o pantallas de seguridad”, explican a los propietarios de los salones de belleza desde TheQhair. Y añaden que la ropa de trabajo de los peluqueros debe ser "preferiblemente de tela repelente o anti fluido" y su calzado de fácil desinfección.

Se indica que, en el salón, como no, máxima limpieza y desinfección, y un buen sistema de ventilación. El área de trabajo ha de estar a distancia suficiente de la zona de espera y otro tanto ha de ocurrir con las zonas de aguas o las cabinas para tratamientos faciales o estéticos.

Gestión de las citas

Las peluquerías disponen de un horario preferente para las personas mayores. Los clientes han tenido una respuesta estupenda. "Yo empezaba el día inquieta, ante estos cambios. También, con mucha emoción y durante el día, me di cuenta que las personas que han ido viniendo me lo han puesto muy fácil".

Los clientes tenían ya muchas ganas de verse guapos, adecentase y retomar estos hábitos.  

"En todo el día, he podido atender a ocho personas en horario habitual de mañana y tarde". Tras más de 40 días, el desajuste es considerable, más la carga emocional. "Al medio día comía en un bar frente a la peluquería, ayer tuve que ir corriendo a casa, comer rápido y regresar al salón".

Lo primero ahora para las peluquerías, es dar un buen servicio y retomar la normalidad.

Los costes se multiplican en esta apertura

El material se ha encarecido, sobre todo el de usar y tirar, estos productos han triplicado su precio. Coro calcula un gasto de 3.000€ a 4.000€ para abrir de forma segura para todos sus clientes.

Con respecto a la evolución de la empresa, las peluquerías tienen ahora unos condicionantes que no existían antes. La limitación del aforo, el tiempo que dedican a cada clienta, es decir: antes, tienen que desinfectar. Durante, el tiempo que tratan a la persona, y después, las medidas de higiene que deben volver a aplicar. En definitiva, se pueden ocupar de menos clientes en este momento, y los costes son mucho más elevados.

"Me va a costar mucho amortizar mi trabajo y las inversiones realizadas".

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