Los riesgos que implica para la salud tomar más medicamentos de los necesarios

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
23/04/2020 - 19:44
Los riesgos que implica para la salud tomar más medicamentos de los necesarios.

Lectura fácil

La polimedicación se da cuando un paciente toma varios medicamentos a la vez de manera simultánea, durante un periodo de tiempo prolongado, no de forma puntual.

Polimedicación, el riesgo de tomar más medicamentos de los necesarios

Ahora vivimos más años y tenemos, a su vez, más enfermedades de larga duración, enfermedades crónicas que hay que mantener controladas con fármacos. Aunque es importante diferenciar dos situaciones cuando hablamos de polimedicación, ya que no siempre es algo negativo.

“Es adecuada cuando el paciente toma muchos fármacos pero todos tienen una indicación clínica; la inadecuada es cuando se toman más medicamentos de los estrictamente necesarios, y ahí el objetivo sería reducir el número”, explica Alicia Pérez de Ocáriz, directora de I+D y experta médica de Cinfa.

Hay dos perfiles de personas que se polimedican

Existen dos perfiles, explica la experta en medicamentos. “El primero sería una persona con una sola enfermedad cuyo tratamiento que requiere varios medicamentos, como es el caso de la tuberculosis, de las personas seropositivas o alguna enfermedad mental como la esquizofrenia.

El perfil más frecuente, “sería el de una persona, por lo general mayor, que padece dos o más enfermedades y que, al necesitar tratamiento para cada una de ellas, acaba tomando un número elevado de fármacos. Por ejemplo alguien que tiene al mismo tiempo diabetes, hipertensión y artrosis, aclara.

Los factores que influyen

  • En general la polimedicación es más frecuente a partir de cierta edad, sobre todo en mujeres mayores de 75 años.
  • También la favorece la necesidad de consumir medicamentos para la ansiedad, la depresión o el dolor, porque son tratamientos de larga duración; además de, por supuesto, tener varias enfermedades crónicas que obligan a tomar medicación de forma casi continua.
  • Y hay un último factor, que depende mucho de nosotros, que es la automedicación. Medicarse sin consultar al médico o al farmacéutico sigue siendo común y esto puede ser dañino para nuestra salud.

Puede complicar la situación el hecho de tener alguna enfermedad renal o algún trastorno digestivo, ya que nuestro riñón o nuestro estómago elimina el fármaco o lo absorbe peor y esto puede agravar las consecuencias de otros medicamentos que tomemos.

Lo empeora acudir a distintas farmacias, es recomendable que acudamos siempre a un profesional sanitario que tenga una visión global de todo nuestro tratamiento.

Correcta comunicación con los sanitarios

“Cuando tenemos visitas con varios especialistas, nuestro médico de familia suele coordinarlo, pero hay que informarle correctamente para que esa coordinación funcione”, apunta la experta.

También es importante dar instrucciones claras y por escrito al paciente sobre cada medicamento que tiene que tomar. Como explica Pérez de Ocáriz, influye también en la polimedicación el hecho de vivir en situación de dependencia, en zonas rurales o solo.

Los riesgos que implica para la salud

Los riesgos fundamentales son dos: el primero, que cuantos más medicamentos necesita tomar un paciente, más difícil es que cumpla el tratamiento correctamente porque puede olvidar o repetir alguna toma sin necesidad; y el segundo son las reacciones adversas, que pueden aumentar.

En ambas circunstancias, esto puede causar un peor control de las enfermedades, la disminución de capacidades físicas -que en personas mayores pues puede llevar a que tengan más riesgo de caídas-, e incluso un aumento de riesgo de hospitalización o de mortalidad en casos extremos.

Consejos para tomar adecuadamente la medicación

Lo primero es una intervención adecuada por parte de los profesionales sanitarios para conocer y valorar globalmente todos los medicamentos que está recibiendo un paciente.

“Para esto es importante que acudan al médico de familia y que sea él quien lo haga. Este, además, debe informar bien al paciente de qué tiene que tomar y para qué, de forma concreta y precisa”, aconseja la experta.

Hay que cumplir exhaustivamente el tratamiento

En el caso de no cumplir correctamente el tratamiento, hay que analizar qué factores están influyendo. “Pueden ser ser fallos de memoria, poco apoyo social, poca destreza con las manos o una persona anciana que no ve o no oye bien”, apunta.

En este sentido el profesional farmacéutico puede ofrecer lo que llamamos servicios personalizados de dosificación de medicamentos, pastilleros semanales en los que se organiza la medicación para facilitar su toma. Su uso en pacientes polimedicados mejora un 30% la adherencia a los tratamientos y su uso correcto.

Añadir nuevo comentario