El turismo accesible es una oportunidad en tiempos de pandemia

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Persona en silla de ruedas junto a un acompañante disfrutan de un atardecer en el mar

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La Organización Mundial del Turismo hace un llamamiento a los destinos turísticos para que reconozcan las necesidades de los viajeros con discapacidad o los requisitos de acceso específicos a medida que se abren de nuevo a los visitantes.

Además, ha publicado un nuevo conjunto de directrices destinadas a garantizar la accesibilidad y la inclusión a medida que se reanuda el turismo de forma responsable.

El conjunto completo de recomendaciones está disponible en una guía llamada Reapertura del turismo para viajeros con discapacidades: Cómo proporcionar seguridad sin imponer obstáculos innecesarios.

Llega el verano y con él la planificación de las vacaciones. Los días de asueto están dispuestos para toda la población, con y sin discapacidad. Hay destinos turísticos con una especial sensibilidad por hacer accesibles sus espacios e instalaciones, velando además por su mantenimiento durante todo el año. En el lado opuesto, encontramos municipios que no pusieron atención en el acondicionamiento de sus aceras (rebajes, rampas, señales en relieve), pasarelas para llegar a la playa caminando o en silla de ruedas, rehabilitando senderos en el marco del turismo rural que tras las últimas lluvias de otoño, no fueron acondicionados y en verano, pasados los meses, nadie se preocupó de hacerlos practicables para senderistas y personas con diversas discapacidades.

La situación para el viajero es decepcionante al regresar al destino después de las últimas vacaciones y en el caso de ser usuario de silla de ruedas, contemplar en primera persona que no revisaron las aceras y transitar ahora parece una atracción de feria. Las pasarelas por las que se bajaba a la playa ahora están impracticables o no se invirtió en revisar las señales acústicas de los semáforos, muy útiles para personas con baja visión o déficit visual grave.    

Ante esta suma de adversidades aplicables a personas de toda condición, la Organización Mundial del Turismo (OMT) hace un llamamiento a los destinos turísticos para que reconozcan las necesidades de los viajeros con discapacida o los requisitos de acceso específicos a medida que se abren de nuevo a los visitantes.

En conexión con Fundación ONCE y la Red Europea de Turismo Accesible (ENAT), el organismo Internacional dependiente de las Naciones Unidas ha publicado un nuevo conjunto de directrices destinadas a garantizar la accesibilidad y la inclusión a medida que se reanuda el turismo de forma responsable en tiempos de pandemia.

El 40% de los destinos mundiales ya han suavizado las restricciones de viaje introducidas en respuesta a la COVID-19

Cuando en España estamos en el momento de desplazarnos por vacaciones, y en el resto del mundo se abren la gran mayoría de fronteras, es momento de poner atención para que las personas con discapacidad disfruten, en igualdad de condiciones y oportunidades, de un turismo accesible.

Para ello, la OMT se ha unido a las entidades de personas con discapacidad y a organizaciones de toda la sociedad civil para diseñar un conjunto básico de recomendaciones destinadas a mantener el espíritu de “Turismo accesible para todos” tras el confinamiento.

La accesibilidad representa una oportunidad

Sin duda pensar en lo particular también genera oportunidades: imagen, reputación e ingresos económicos. En un momento donde el turismo aprovecha el desconfinamiento para ejercer de motor económico en el contexto de una pandemia, pensar en la accesibilidad, es una oportunidad.

El secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, considera que “se ha avanzado mucho en hacer el turismo más accesible para todos. A medida que guiamos la reanudación responsable del turismo, debemos asegurarnos de que este progreso no retroceda. En cambio, debe intensificarse ya que beneficiará a todos. Estas directrices, producidas en colaboración con la Fundación ONCE y ENAT, muestran que medidas simples y bien pensadas pueden marcar una verdadera diferencia para los viajeros y, a cambio, permiten a los destinos acoger a este amplio y diverso grupo demográfico mientras buscan recuperarse de COVID-19”.

Generando alianzas

Por su parte, Alberto Durán, vicepresidente de Fundación ONCE, asegura que “el turismo es un sector clave al que destinamos grandes esfuerzos para que todas las personas puedan disfrutar de él. Es fundamental que aprovechemos este momento de cambios para que todos los actores sepan cómo tener en cuenta a las personas con discapacidad y sus familias, que no se queden fuera. Serán también clientes que ayudarán a los negocios a salir adelante. Es el momento de los desafíos y las oportunidades para todos”.

Las recomendaciones abarcan cuatro ámbitos distintos:

  • Planificación y protocolos de viaje.
  • Transporte.
  • Alojamiento, bares y restaurantes.
  • Actividades turísticas.

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