Los animales tienen rayas en sus cuerpos o extremidades para huir de sus depredadores

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Las jirafas son animales que cuentan con un estampado en sus pieles

Lectura fácil

Los animales utilizan las rayas de sus pieles para huir de los depredadores.

A través de estas rayas en su pieles, los animales que viven en grupo, se mandan señales

para saber hacia dónde tienen que moverse, sin que el depredador lo sepa.

De esta forma consiguen distraerle y huir.

Esto es propio en aves, peces y otros mamíferos que se mueven en grupo.

Algunos animales, tanto aves como mamíferos y peces, muestran rayas en sus cuerpos o extremidades como referencia para realizar movimientos colectivos rápidos y coordinados con el fin de huir de los depredadores.

Este tipo de comunicación animal basado en franjas corporales ha sido identificado por un grupo internacional de investigadores liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los investigadores han publicado su trabajo en la revista 'Proceedings of the Royal Society B', donde se tratan que tipo de señales visuales emplean algunos animales para evitar la depredación.

Esta investigación sobre los animales pone encima de la mesa las señales visuales que utiliza la fauna para escapar de sus depredadores

La agrupación empleada por los animales y que se conoce como movimientos colectivos evasivos en respuesta a los ataques del depredador, es una forma generalizada de defensa.

Los individuos de estos grupos deben usar reglas de comportamiento para coordinar sus movimientos, probablemente usando señales visuales que indicarían las posiciones de los individuos vecinos y que podrían decidir el sentido del movimiento en grupo.

Algunos estudios han sugerido que las rayas, las líneas u otros patrones corporales pueden actuar como conspicuos indicadores de la dirección de movimiento.

Esta información podría promover el movimiento grupal coordinado, pero también confundir a los depredadores, que a distancia percibirían un conjunto borroso de bandas claras y oscuras sin poder separar a individuos concretos para focalizar su ataque.

"Lo que queríamos dilucidar es la existencia de un lenguaje universal que explicaría por qué determinadas especies de mamíferos, aves y peces, fundamentalmente, se mueven al unísono ante la amenaza de un depredador" explicaba Juan José Negro, autor principal del estudio y científico en la EBD-CSIC.

Negro apuntaba que los animales realizan el movimiento de huida "en la misma dirección, rápidamente, y eso sólo se explica por la existencia de un código visual, como estas rayas, que actúan como líneas de dirección para ellas en su movimiento de huida".

Los investigadores emplearon modelos de regresión filogenética, que son datos estadísticos para determinar si los patrones contrastantes están realmente relacionados con la sociabilidad en cuatro tipos de vertebrados muy diferentes: dos grupos de aves (anátidas y limícolas), mamíferos rumiantes y una comunidad de peces de arrecifes de coral.

Todos estos tipos de vertebrados están compuestos por especies que son presas potenciales de halcones y otras rapaces en el caso de las aves, de leones y otros félidos o cánidos en el de los rumiantes, y de peces más grandes o tiburones en el de los peces de arrecife.

"Las especies a las que nos referimos forman grupos sociales que a menudo son el objetivo de los depredadores y huyen todos juntos cuando son atacados", apunta Negro.

En los cuatro análisis independientes realizados por los investigadores, uno por cada tipo de vertebrado, las bandas corporales laterales aparecen más frecuentemente en especies sociales y tienden a estar ausentes en especies solitarias del mismo tipo o en especies menos vulnerables a la depredación, como gansos y cisnes en comparación con los patos más pequeños.

"Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que tales patrones corporales proporcionan un mecanismo de comunicación que sirve a los individuos para formar grupos compactos, ya sea informando a individuos vecinos de la dirección que deben tomar sin provocar choques en cadena, y seguramente también confundiendo a los depredadores con la alternancia de bandas contrastantes en movimiento, apunta Negro.

De esta forma, el hecho de que las bandas sean típicamente acromáticas, en una escala del blanco al negro, se ajusta a la teoría de detección de señales.

Así, las especies animales con sistemas de visión muy diferentes, incluyendo las que no ven en colores, pueden aprovechar e incorporar este mecanismo de comunicación.

Este estudio de los animales muestra que "es esencial que las bandas sean acromáticas, blancas o negras, sin color, porque contrastan mucho y se ven en cualquier condición de luz. Eso explicaría que lo que importa es el contraste, para ver dichas señales en cualquier circunstancia. Se trata de un sistema sencillo y eficaz a la vez", concluye Negro.

2020-10-24

Añadir nuevo comentario