Efectos secundarios de la vacuna contra el COVID-19 de Moderna Therapeutic

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Los efectos secundarios de la vacuna contra el coronavirus

Lectura fácil

La vacuna desarrollada por la compañía Moderna Therapeutic, ha demostrado efectos secundarios.

Tres de los voluntarios han experimentado fiebres altas y mareos.

Uno de los voluntarios dice que estos resultados no tienen que asustar a la población.

Los efectos secundarios no tienen que provocar un rechazo a las vacunas

El voluntario recalcó sobre esto.

Además, estos efectos secundarios solamente se han dado en los voluntarios que recibieron

las dosis más altas.

Pero esas dosis no se están aplicando ya.

Entre los efectos secundarios de la vacuna que está desarrollando la compañía Moderna Therapeutic se encuentra la fiebre alta y los desmayos.

Así lo han demostrado los datos obtenidos de las personas que participaron de manera voluntaria en los ensayos clínicos que ha realizado la compañía.

Un joven estadounidense de 29 años se ofreció como voluntario, y a las 12 horas de recibir la segunda dosis desarrolló fiebre alta, y tras ser dado de alta en los servicios de Urgencias, se desmayó al llegar a su casa, pero se recuperó al día siguiente.

Los efectos secundarios no tienen que provocar un rechazo a hacia las vacunas

De hecho, el voluntario comentó que espera que su caso no genere ningún tipo de antagonismo general hacia las vacunas. Además, dijo que su historia quiere que contrarreste la desesperación que tienen algunas personas por lanzar una vacuna al merca, sin pensar en las consecuencias.

Desde Moderna han señalado que el objetivo del ensayo clínico en fase 1, es dar con la dosis correcta de la vacuna, para que permita al cuerpo generar anticuerpos, sin provocar efectos secundarios.

"Las vacunas tienen que desarrollarse a la velocidad que requieren. Las historias como la que a mí me ha pasado son importantes porque dan forma al proceso de aprobación", ha dicho el joven voluntario.

De 4 participantes, de los 45 que se sometieron al estudio de Moderna, experimentaron eventos adversos de 'Grado 3', es decir, efectos secundarios que son graves o médicamente significativos, pero que no ponen en peligro la vida de forma inmediata.

Aunque Moderna ni el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas han detallado previamente la naturaleza de esos incidentes, la compañía si que reveló que tres participantes del ensayo, recibieron la dosis más alta de la vacuna.

Además, fueron esos tres voluntarios lo que tuvieron reacciones que involucraron a todo el organismo. Por otra lado, un cuarto voluntario, recibió una dosis más baja, y experimentó una erupción en el lugar que se aplicó la inyección.

Los voluntarios se someten a un examen físico para poder participar en los ensayos

El joven voluntario tuvo que someterse a un examen físico y rellenar un formulario de consentimiento de 20 páginas para participar en los ensayos.

Desde Moderna le informaron de que la vacuna podría causarle un shock anafiláctico grave, y no había previsión exacta de cómo respondería su sistema inmunitario a la nueva vacuna.

El joven ya había estudiado la investigación de otras vacunas experimentales Moderna, que funcionan a través de una tecnología completamente nueva que utiliza ARN mensajero, el enviado clave del cuerpo de información genética dentro de las células.

Por ello pensó que parecían relativamente seguras. El examen físico, incluyó la extracción de sangre. Al cabo de una semana después, recibió su primera dosis.

Desde Moderna le dieron un registro en papel, para que anotase cualquier síntoma o efectos secundarios, junto a un termómetro digital y una pequeña regla para medir cualquier reacción en el lugar que le habían puesto la inyección.

El joven contó que al día siguiente sintió un dolor en el brazo, como un puñetazo, y experimentó problemas para levantarlo durante pocos días posteriores.

Pero al recibir la segunda dosis, esos efectos secundarios fueron más intensos. Estos fueron acompañados de la subida de fiebre y del desmayo.

Los efectos secundarios han aparecido solo cuando se han aplicado dosis más altas

Estos efectos descritos en el lanzamiento de la vacuna de Moderna, pueden considerarse como aceptables, incluso si se observaran en estudios futuros.

Los efectos secundarios graves solamente se han observado en la inyección de dosis altas, pero esas no se siguen aplicando. La otra vacuna de la que se disponen datos preliminares, causó fiebre en casi la mitad de los receptores de la dosis.

Riesgos de vacunarse en fase inicial. Mitos y realidades

El principal reto de la medicina es actualmente encontrar cuanto antes una vacuna contra el coronavirus.

Según ha informado Reuters, estudios previos sobre una vacuna para el coronavirus, sugiere que las vacunas contra este tipo de virus podrían tener el efecto involuntario de causar una enfermedad más grave cuando la persona vacunada se expone más tarde al patógeno, especialmente en individuos que no producen una respuesta inmune suficientemente fuerte.

Sin embargo, una serie de estudios en ratones del coronavirus de la compañía Moderna ha confirmado que no puede aumentar el riesgo de una enfermedad más grave y que una dosis puede dar protección contra el coronavirus.

En un encuentro digital de la CNN se explica por qué es tan importante vacunarse contra enfermedades:

Vacuna contra el coronavirus: mitos y verdades

Por otro lado, la OMS ha resuelto varios mitos que circulaban por Internet. Os las dejamos a continuación,

Las vacunas contra la neumonía, ¿protegen contra el nuevo coronavirus?

No. Las vacunas contra la neumonía, como la neumocócica y la vacuna contra Haemophilus influenzae de tipo B (Hib), no protegen contra el nuevo coronavirus.

El 2019-nCoV es tan nuevo y diferente que es necesario desarrollar una vacuna específica, en la que ya se está trabajando con el apoyo de la OMS.

Aunque las vacunas contra la neumonía no son eficaces contra el 2019‑nCoV, es muy conveniente vacunarse contra las enfermedades respiratorias para mantener una buena salud.

No hay evidencias científicas de que la vacuna contra la gripe aumente el riesgo de infección por coronavirus o de padecer un caso de COVID-19 más grave

Muchos creen también la falsa teoría que apunta a la vacuna de la gripe como posible causa de la gravedad y virulencia de la pandemia. En la versión más extrema de esta falsa teoría se encuentra la idea conspiratoria de que el coronavirus se ha inyectado junto a dicha vacuna.

DEMOSTRADO: Actualmente no existe ningún medicamento autorizado para tratar o prevenir la COVID-19

Aunque están en marcha varios ensayos de medicamentos, hasta el momento no se ha demostrado que la hidroxicloroquina ni ningún otro fármaco puedan curar o prevenir la COVID-19.

El uso indebido de la hidroxicloroquina puede provocar graves efectos secundarios y problemas de salud e incluso causar la muerte. 

La OMS está coordinando los esfuerzos para desarrollar y evaluar medicamentos contra la COVID-19.

Plandemic’ de Judy Mikovits: las afirmaciones falsas y sin evidencia científica del vídeo sobre la pandemia por coronavirus

Plandemic: The Hidden Agenda Behind Covid-19 es uno de los vídeos más virales. En él la supuesta viróloga Judy Mikovits hace una serie de afirmaciones sin evidencia científica acerca del origen del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, el uso de mascarillas, la verdadera finalidad de las vacunas contra la gripe y toda una hipotética trama por la que, según afirma, habría sido censurada como investigadora durante los últimos años.

¿Por qué es importante una vacuna contra el coronavirus?

Las afirmaciones falsas sobre el coronavirus, el uso de las mascarillas y la vacuna de la gripe de la presentación de la asociación negacionista "Médicos por la verdad" son realmente peligrosas. En concreto, este grupo de médicos autodenominado defiende y justifica afirmaciones relacionadas con la pandemia y su gestión sanitaria y política. Entre ellas, que el uso de mascarilla o el confinamiento no son medidas útiles en la gestión de la crisis sanitaria por coronavirus; que las pruebas PCR no son eficaces para detectar el SARS-CoV-2; que existe relación entre la vacuna contra la gripe y la COVID-19 grave o que sí se conoce tratamiento efectivo para la enfermedad.

Las mentiras embarran el debate público y pueden ser peligrosas para la salud.

El uso de la mascarilla sí es útil para minimizar el riesgo de contagio ya sea sea higiénica, quirúrgica o EPI, funcionará al menos como barrera física que dificulte el contacto tanto con el SARS-CoV-2, como con cualquier otro patógeno que sea susceptible de entrar en nuestro organismo a través de las vías respiratorias, la nariz y la boca. Evita que las gotículas que se expulsan al toser, estornudar o hablar (y que, en caso de una persona infectada, podrían portar al nuevo coronavirus), lleguen a estas vías y nos contagien. 

La PCR sí es útil para saber si una persona está o no infectada. Como explicaba aquí José Manuel Bautista, catedrático de Biología Molecular que coordinó el laboratorio de detección COVID-19 de la Universidad Complutense de Madrid, "no es cierto que la PCR que se está utilizando ahora sea inespecífica”. “Los cebadores para amplificar (sustancias necesarias en la reacción en que se basa las PCR) son específicos para SARS-CoV-2 (el coronavirus que causa la enfermedad) y no para otros virus. Está demostrado en muchas publicaciones. Hay otros PCR generalistas para detectar más coronavirus, pero los que se usan ahora son altamente específicos", indicaba Bautista a Maldita Ciencia. 

Además, afirmaba que una PCR positiva no garantiza la viabilidad del virus, "sino la presencia de su material genético", pero que "eso no quiere decir que sea inespecífica”. “De hecho es tan específica que detecta cantidades residuales de ARN del virus", continúa el experto.

Como decíamos antes, tampoco hay evidencias sobre la relación entre la vacuna de la gripe y la COVID-19 . Además, el polisorbato 80 en las vacunas no supone un peligro para la salud. Este componente es un emulsionante, que ayuda a que los "ingredientes" de la vacuna se mezclen y evita que se separen. También se utiliza como aditivo alimentario y es una de las sustancias aprobadas por la Unión Europea, para uso en alimentos. Es un líquido viscoso de color amarillo soluble en agua.

Alcanzar la inmunidad colectiva sin vacuna supone un riesgo muy alto para la población. Aproximadamente el 20% de los infectados requieren ingreso hospitalario y que, de los ingresados, un 5% llegan a fallecer.

Tampoco es cierto que el virus mata por trombosis y no por neumonía como circula por algunas informaciones de Internet.

Hasta que no se encuentre una vacuna efectiva, el coronavirus SARS-CoV-2 podrá circular libremente por las personas, que estarán  expuestas al patógeno. El nuevo virus ha demostrado una capacidad de contagio superior a la que en un principio se estimó, lo que le ha permitido propagarse a lo largo y ancho del mundo de una manera explosiva.

Medidas como la higiene, el uso de mascarillas o el distanciamiento físico seguirán siendo muy efectivas, y pueden frenar el ritmo de contagios hasta niveles de relativa seguridad, pero el regreso a la situación anterior a la pandemia va a depender del hallazgo de soluciones terapéuticas. Dentro de estas, la vacuna es la más importante.

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