El coronavirus se asocia con un peor pronóstico en personas con diabetes, especialmente si hay obesidad

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El coronavirus se asocia con un peor pronóstico cuando afecta a personas con diabetes.

Lectura fácil

Varios expertos han tratado

la novedades en cuanto a la diabetes

y también han hablado sobre la relación que tiene

con el coronavirus, en un congreso organizado

por la Sociedad Española de Diabetes.

La diabetes tiene mucha relación con el ADN de la persona,

también con la obesidad, el estilo de vida y el páncreas.

En el encuentro también se llevó a cabo un análisis

de la actual pandemia 

y el uso de la telemedicina en la atención de la diabetes,

que ha sido importante en los últimos meses.

Como condicionantes ambientales,

los expertos hablaron de que había hacer ejercicio,

llevar una dieta equilibrada y dormir bien

para llevar mejor la enfermedad o evitarla.

Varios expertos han aportado evidencias y avances en la investigación de la diabetes y en el manejo clínico diario en el XXXI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes (SED), donde también ha habido espacio para tratar la relación de la COVID-19 con esta patología crónica, ya que el pronóstico se agrava.

El coronavirus, la diabetes y la obesidad

La situación provocada por la pandemia del coronavirus y las limitaciones para la celebración de congresos médicos ha motivado que la Sociedad Española de Diabetes (SED) haya celebrado su cita anual en un evento virtual.

El congreso, celebrado del 21 al 23 de junio, ha contado con más de un centenar de sesiones científicas y conferencias en las que se han abordado los aspectos más novedosos en el ámbito de la investigación y clínica de esta patología.

Diabetes, una epidemia invisible

Cartel del XXXI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes.
Cartel del XXXI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes

El riesgo genómico en diabetes, el papel de la grasa ectópica, la regresión de la diabetes con modificaciones del estilo de vida, el páncreas artificial, los nuevos antidiabéticos con efectos cardio y nefroprotectores, el riesgo residual en DM2 o la vinculación del deterioro cognitivo y la diabetes son algunos de los temas que se han abordado en esta cita científica.

En el encuentro también se llevó a cabo un análisis de la actual pandemia por COVID-19 y el uso de la telemedicina en la atención de la diabetes, que ha adquirido un gran protagonismo en los últimos meses.

La diabetes es una enfermedad al alza

En esta línea, los expertos han recordado que estamos asistiendo también en los últimos años a una ‘invisible’ pero imparable epidemia de enfermedades cardiometabólicas, con la diabetes y la obesidad al frente.

La diabetes es una de las enfermedades no contagiosas más frecuentes y la situación es preocupante. Es un problema al alza atribuible en gran medida al envejecimiento de la población, el aumento de la obesidad desde edades cada vez más tempranas y el estilo de vida sedentario y los malos hábitos alimentarios”, ha señalado el doctor Antonio Pérez, presidente de la SED.

La diabetes aumenta la gravedad y la mortalidad en pacientes con COVID-19

“La COVID-19 se asocia con un peor pronóstico cuando afecta a personas con diabetes, especialmente si hay obesidad. Esto nos obliga a ser más insistentes si cabe en los aspectos preventivos y a potenciar hábitos que faciliten el normopeso, el aumento de actividad física y la dieta saludable”, advierte el doctor Juan Francisco Merino Torres, presidente del Comité Científico.

“Una vez adquirida la COVID-19, la diabetes aumenta la gravedad y mortalidad de la enfermedad de forma que los pacientes con diabetes y/o hiperglucemia no controlada tienen más del doble de probabilidades de ser ingresados en unidades de cuidados intensivos y la mortalidad es hasta tres veces mayor”, apunta el presidente de la SED.

Depresión y periodontitis, amigos no deseados de la diabetes

La diabetes es una enfermedad compleja y multifactorial con importantes consecuencias cardiovasculares, pero que está frecuentemente asociada con la depresión o algunos trastornos bucodentales, que presentan interrelaciones de carácter bidireccional con la diabetes.

Asimismo, se estima que las personas con diabetes presentan de 2 a 3 veces mayor prevalencia de depresión, y también se ha demostrado que la depresión puede llegar a incrementar en un 60 % el riesgo de diabetes.

Las claves para tener controlada la diabetes

“La clave para mejorar el control glucémico de personas con diabetes tipo 2 está en el diagnóstico precoz, la frecuente realización de controles periódicos de hemoglobina glicosilada y la intensificación del tratamiento cuando no se consiguen los objetivos fijados inicialmente”, explica el doctor Manel Mata Cases, médico de Familia del Centro de Atención Primaria La Mina en Barcelona.

Aunque la diabetes tiene un fuerte componentes genético, hay algunos aspectos importantes que pueden disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad, como por ejemplo, la dieta.

Dieta mediterránea, control del peso y actividad física

Por consiguiente, los hábitos saludables se deben intensificar ahora más que nunca debido a la especial vulnerabilidad de las personas con diabetes cuando se contagian de COVID-19. Es aquí cuando entra en juego la dieta mediterránea, uno de los factores ambientales más relevantes en las interacciones gen-ambiente.

Los expertos también señalan que la diabetes se ve empeorada cuando los pacientes no duermen bien y no hacen ejercicio físico. La falta de descanso y el sedentarismo se asocia con un mayor riesgo de enfermedades.

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