La cuenca del Mediterráneo está en peligro

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Mapa cuenca del Mediterráneo

Lectura fácil

La cuenca del Mediterráneo está en peligro.

Esta zona puede acabar muy mal debido al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la presión

que realizan las actividades humanas en los recursos naturales.

Por eso, desde el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, piden que se tomen medidas

urgentes detener la grave situación actual.

De seguir así, la degradación ambiental de esta zona puede traer consecuencias muy malas para todos.

La cuenca del Mediterráneo podría contar con daños ambientales irreversibles debido a la pérdida de biodiversidad, el impacto del cambio climático y la presión sobre los recursos naturales.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) concluye que hay que tomar medidas urgentes para detener las tendencias actuales, pues esta degradación ambiental puede ocasionar consecuencias graves y persistentes en el tiempo para la salud humana y los medios de vida de la región.

Tal y como estima el PNUMA, un 15% de las muertes de la región mediterránea se atribuyen a factores ambientales que pueden prevenirse.

En el año 2016, más de 228.000 personas murieron prematuramente por exposición a la contaminación del aire. A parte, este lugar es uno de los destinos turísticos más codiciados y una de las rutas marítimas más transitadas, por lo que la región es contaminada con 730 toneladas de desechos plásticos al día.

La cuenca del Mediterráneo esta gravemente expuesta al cambio climático y a la presión de las actividades humanas

Por otro lado, el informe apunta que la cuenca del Mediterráneo se calienta un 20% más rápido que el promedio mundial. En la actualidad alcanza los 1.54ºC, por encima de los niveles preindustriales.

Y lo peor está por llegar, pues se espera que la temperatura aumente 2.2ºC cuando el resto del planeta alcance los 1.5ºC, cifra límite establecida por el Panel Intergubernamental de Expertos del Cambio Climático.

La cuenca del Mediterráneo alberga más de 1.000 especies no autóctonas, cosa que supone una amenaza para la biodiversidad de la región. Los datos estiman que más de 17.000 especies marinas, tienen establecido su hábitat en este lugar.

El problema viene dado por una serie de factores determinantes en el daño al medio ambiente de la región:

  • Crecimiento de la población
  • Patrones de producción y consumo insostenibles
  • Crecimiento económico: que ha dado lugar al aumento del consumo de recursos y a las emisiones de carbono
  • Cambios de uso de la tierra y el mar, particularmente la costa

“Al arrojar luz sobre los errores del pasado, los hallazgos del informe pueden orientar a un renacimiento verde en el Mediterráneo. Emprender caminos de desarrollo más ecológicos ahora puede detener las tendencias de degradación ambiental y salvar los logros obtenidos con tanto esfuerzo”, expresó Gaetano Leone, coordinador de la Secretaría del Convenio de Barcelona del PNUMA.

Lo triste es que, aunque la costa europea cuenta con un PIB en promedio 3 veces más alto que los países del sur y este del Mediterráneo, la región no va encaminada en alcanzar los ODS de la Agenda 2030.

“El futuro del Mediterráneo está en juego. En los últimos meses, el mundo se ha estado preguntando cómo será el futuro. Este es el tercer número del informe desde 2005 y muy poco ha cambiado desde entonces. Si queremos proteger la cuenca del Mediterráneo para las generaciones presentes y futuras, ya no podemos permitirnos pasos parciales. Debemos embarcarnos en cambios drásticos en nuestra relación con la naturaleza, dijo François Guerquin, director de Plan Bleu, uno de los autores del informe del PNUMA.

El estudio sobre la cuenca del Mediterráneo pide la aplicación urgente de respuestas políticas adecuadas y eficaces, con el objetivo de aliviar la situación de degradación ambiental, a la par que se satisfacen las necesidades urgentes de desarrollo humano

Estas son las cinco áreas de acción que proponen los autores del documento del PNUMA:

  • Incentivos y creación de capacidad: Eliminar gradualmente los subsidios perjudiciales para el medio ambiente e incentivar las opciones sostenibles (eliminación subsidios de energías no renovables y la extracción de aguas subterráneas).
  • Cooperación intersectorial: Hacer que todos los sectores compartan las trayectorias cambiantes del desarrollo y priorizar la sostenibilidad en todas las políticas sectoriales.
  • Acción preventiva: implementar medidas que eviten la degradación, que generalmente son menos costosas y conducen a mejores resultados ambientales y sociales que la limpieza y la acción curativa.
  • Fomento de la resiliencia: dirigir la acción y la inversión hacia la adaptación a los cambios ambientales proyectados, aprovechando soluciones basadas en la naturaleza.
  • Cumplimiento de las obligaciones legales: promover la adopción de disposiciones en la legislación nacional que permitan la rendición de cuentas y la acción legal, y fortalecer los mecanismos legales y administrativos involucrados en el cumplimiento, incluidos los emprendidos por los países mediterráneos en virtud del Convenio de Barcelona y sus Protocolos.

17 países mediterráneos firmaron en 1975 el Plan de Acción para la protección y el desarrollo de esta zona. Nos encontramos ante el primer acuerdo regional bajo la protección del PNUMA.

Ademas, en 1976, como marco jurídico del Plan para la cuenca del Mediterráneo se adoptó el Convenio de Barcelona para la protección del mar Mediterráneo contra la contaminación.

2020-10-30

Añadir nuevo comentario