Los festivales culturales de verano tomarán el pulso al público para la temporada de otoño

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Teatro de Mérida, obra al aire libre

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Solo los festivales y espacios públicos pueden sostener la actividad con los aforos reducidos y los nuevos protocolos.

Han sido varios meses de confinamiento en los que el acceso a la cultura ha sido online,
y posiblemente este paréntesis estuvo bien, durante un tiempo concreto.
El público demanda, dentro de las posibilidades la cultura y los espectáculos en vivo. 

Ejemplo de esto es por ejemplo el Festival de Almagro de teatro clásico.

También podemos disfrutar de espectáculos en Abre Madrid de IFEMA.

O varios conciertos como los de Mabu, que ya ha arrancado una gira al aire libre.

Verano… música y teatro al aire libre han sido elementos que han marinado muy bien en las noches de julio y agosto, ¿y qué pasará en 2020?

Sin duda, la situación creada por la pandemia del coronavirus está provocando grandes tensiones a empresarios y programadores. Quizá una prueba para conocer el palpito del público tras el estado de alarma, sea el grado de conexión que tienen con los espectáculos que ya se están programando.

El espacio “Cultura Responsable” promueve conciertos al aire libre en lugares de alto impacto. El pasado sábado 11 de julio María Blanco y Charlie Solano (MABU), realizaron esta apertura en el Castillo de Viñuelas. Más de 200 personas en un recinto al aire libre aplaudían y abrazaban con mascarilla, la música en directo. Una interesante propuesta de “terraceo” en la que se reserva una mesa, tomas unos tragos e incluso puedes picar algo de carta a un precio razonable, mientras disfrutas de una buena banda en directo.

Esta iniciativa ha revelado, según indicaron los organizadores que el público tenía muchas granas de retomar la música en directo y apostar por la cultura en vivo.

Han sido varios meses de confinamiento en los que el acceso a la cultura ha sido online, y posiblemente este paréntesis estuvo bien, durante un tiempo concreto. El público demanda, dentro de las posibilidades la cultura y los espectáculos en vivo.

Y es que, este aspecto era una de las interrogantes para los promotores. Hay quien pensaba que tras el confinamiento la sociedad daría la espalda al teatro, las exposiciones o la música en directo y a la vista está que no es así.   

Algunos promotores señalan que este verano será un “banco de pruebas”. Es la referencia que se hace al respecto en El País, cuando se informa sobre los festivales y teatros públicos post-estado de alarma. Con respecto al Festival de Almagro, indica el diario que las “perspectivas para 2020 son buenas”, señala el director del Festival. “Hemos vendido ya dos tercios de las entradas y nos llegan espectadores de todas partes, solo hemos perdido a los extranjeros”, explica Ignacio García, director del Festival de Almagro. Una situación similar es la que describe Jesús Cimarro, que promueve el Festival de Teatro clásico de Mérida, confirma esa impresión: “Llevamos ya 20.000 entradas vendidas. Es menos que otros años, pero hay que tener en cuenta que las hemos sacado a la venta solo hace cuatro semanas”.

Iniciativas desde lo público

El presidente de la Diputación de Almería, Javier A. García, acompañado del diputado de Cultura y Cine, Manuel Guzmán, ha presentado la línea de acción ‘Actúa’. Una estrategia que se encuadra en el ‘Programa Promo’ del ‘Plan Almería’ para impulsar a los creadores almerienses de la cultura y el cine tras la interrupción de la actividad que ha sufrido el sector como consecuencia de la crisis del coronavirus.

La ciudad de Peñíscola está dando pasos decididos por mantener la cultura y los festivales que venían pasando por esta encantadora ciudad. En este caso, está impulsando la organización de actividades defendiendo que, con las debidas medidas de seguridad, las programaciones no tienen por qué desaparecer, solo adaptarse a los nuevos tiempos. Y así lo hará la vigésimo tercera edición del Festival de Teatro Clásico que se celebrará entre los días 16 y 31 de julio en el emblemático Patio de Armas del castillo templario del Papa Luna.

Indica al respecto la diputada de Cultura, Ruth Sanz, que esta ha sido una convocatoria “difícil de gestionar”, en concreto por la necesidad de adaptar el castillo «a las restricciones de la pandemia», pero esperan ver compensado ese esfuerzo en la respuesta del público, dado que el cartel mantiene el nivel de calidad que viene caracterizando a este evento.

Otra de las iniciativas con más solera en el plano cultural nacional, es el Festival que se lleva a cabo en el Concello de Cariño. Se acaba de anunciar que la XLII Mostra de Teatro Galego de Cariño se celebrará del 9 al 21 de agosto.

El evento teatral decano en Galicia no faltará a su cita anual aunque en esta ocasión lo hará de un modo diferente, adaptándose a las circunstancias sanitarias actuales a través de un protocolo de higiene y prevención ante la COVID-19.

Uno de los cambios más significativos que propone el Festival para este verano, en la época “coronavirus”, a diferencia de los anteriores, es su duración, será de  dos semanas en lugar de una, con el propósito de reducir el número de funciones diarias para evitar aglomeraciones y facilitar la desinfección de los espacios. Además, el teatro en la calle seguirá siendo gratuito pero se desarrollará en un recinto cerrado al aire libre para el que se necesitará reservar entrada para acceder.

Mientras que regresa el teatro comercial en salas cerradas o se encuentra la fórmula de organizar grandes conciertos, la estrategia de los festivales al aire libre son una buena medida para tomar el pulso al público.

No podemos terminar esta información sin felicitar al Teatro Real por abrir sus puertas con las medidas de seguridad adecuadas y hacer que “La Traviata” vuelva al escenario madrileño. Y es que, las medidas de seguridad pasan por: puertas que se abren solas para evitar el contacto directo y manual, presencia de gel hidro-alcohólico, código QR en las entradas y reducción de aforo.  

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