Si defendemos la naturaleza, todos salimos ganando

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La naturaleza en estado puro

Lectura fácil

La humanidad está en peligro, y solamente nosotros somos los culpables.

El ser humanos se dedica a contaminar, traficar con animales salvajes y destruir ecosistemas.

Estas acciones son las causantes de que los virus se propaguen y causen pandemias como la que estamos viviendo.

Tenemos que proteger la naturaleza

El ser humanos ha hecho que muchas especies salvajes hayan desaparecido

También ha llevado a muchos otros animales estén a punto de desaparecer.

También ha destruido los ecosistemas.

Por eso, los virus y los microbios se extienden mucho más.

Sin naturaleza la humanidad no podrá tener un futuro

Es labor de todos que dejemos de contaminar

Tenemos que luchar contra el tráfico ilegal de animales salvajes.

Tenemos que respetar al medio ambiente.

World Wildlife Fund (WWF) es el Fondo Mundial para la Naturaleza. Esta organización no gubernamental cuenta con una sede en Italia que ha realizado un estudio que demuestra que la salud humana se puede proteger defendiendo la naturaleza.

Además, ese informe ha revelado que muchas de las enfermedades están relacionadas con el mal comportamiento que tenemos con nuestros ecosistemas, además, señalan el comercio ilegal de las especies silvestres.

Dicho informe concluye demostrando un vínculo muy ligado entre la propagación de pandemias y el tamaño de la pérdida de la naturaleza, un problema que además, se va agravando cada año.

Proteger la naturaleza nos ayuda a proteger nuestra propia salud

Y es que tal y como muestra el estudio realizado por WWF Italia, el ser humano comete muchas acciones en contra de los ecosistemas del planeta. Esos daños generan muchas afectaciones, y según ellos, una es la pandemia del coronavirus.

Un trabajo titulado como "Pandemias, el efecto boomerang de la destrucción de los ecosistemas: proteger la salud humana preservando la biodiversidad",  muestra los efectos más devastadores que causa el hombre.

Y además, explica cómo esos efectos acaban generando un fuerte impacto en la salud de la humanidad, en la economía y en las relaciones sociales.

WWF Italia explican que, las zoonosis o enfermedades que son transmitidas por animales a los humanos, como sucedió con el  COVID-19, están directamente relacionadas con el comportamiento incorrecto de las personas.

Eso incluye, sobretodo, al comercio ilegal de especies silvestres controladas, así como el impacto del hombre que también provoca la destrucción de ecosistemas naturales.

"Este comercio es el vehículo para las zoonosis antiguas y nuevas, que causan alrededor de mil millones de casos de enfermedades y millones de muertes cada año. De hecho, el 75 por ciento de las enfermedades humanas conocidas hasta la fecha derivan de animales, al igual que el 60 por ciento de las enfermedades emergentes son transmitidas por especies salvajes", asegura el informe.

Según los investigadores, el coronavirus forma parte de las enfermedades emergentes, como lo son el ébola, el sida, el SARS, la gripe aviar o la porcina.

Dichas enfermedades en su mayoría, han surgido como consecuencia del comportamiento de los humanos: la caza ilegal o no controlada del comercio de animales salvajes.

La importancia de cuidar de nuestros ecosistemas para evitar enfermedades

Otra de las causas de la propagación de una enfermedad es la destrucción de los ecosistemas naturales, los cuales desempeñan un papel vital en lo que respecta con la transmisión y propagación de las enfermedades infecciosas.

Los bosques tienen un papel muy importante para prevenir enfermedades. Desde WWF los califican como "nuestros antivirus" y apuntan que su destrucción nos expone a todos a nuevas formas de contacto con los microbios y las especies que los tienen.

"La destrucción de los hábitats y la biodiversidad causada por el hombre rompe equilibrios ecológicos que pueden contrarrestar los microorganismos responsables de ciertas enfermedades y crear condiciones favorables para su propagación", dicen los expertos. 

Vídeo de FAO, por el Día Mundial de los bosques

Al contrario de lo que nos pensamos, la creación de nuevos hábitats artificiales, o los ambientes con una alta densidad humana pueden facilitar aún más la propagación de agentes patógenos.

Y es que, aquellos suburbios degradados que hay en muchas metrópolis tropicales se acaban convirtiendo en un nido de desarrollo de enfermedades peligrosas y de transmisión de zoonosis.

Las acciones destructivas llevadas a cabo por los humanos hacia la naturaleza han alcanzado niveles sin precedentes

Así lo refleja un informe del año pasado realizado por la Plataforma Intergubernamental de Ciencia-Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (Ipbes).

Las estadísticas indican que el 75 por ciento del medio ambiente terrestre y aproximadamente el 66 por ciento del marino se han modificado significativamente y alrededor de un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción.

Esto es algo insólito nunca antes había ocurrido de esta forma en la historia de la humanidad

Otro estudio del 2018, realizado por WWF y llamado Living Planet Report, muestra unos datos que reflejan que en unos 40 años el planeta ha perdido un 60% de las poblaciones de vertebrados.

Donatella Bianchi, presidenta de WWF Italia, ha considerado que es algo esencial:

  • Proteger los ecosistemas naturales.
  • Conservar las áreas no contaminadas del planeta.
  • Luchar contra el consumo y el tráfico de especies salvajes.
  • Reconstruir el equilibrio de aquellos ecosistemas dañados.
  • Detener el cambio climático.

Desde WWF nos avisan de que para poder tener un futuro, se requiere un "Nuevo Acuerdo para la Naturaleza y las Personas" que reduzca a la mitad todos los daños que ha causado el ser humano y detenga la pérdida de hábitats naturales y de sus especies.

La educación ambiental y los ODS

La educación ambiental consiste en la toma de conciencia de nuestra realidad en el mundo y de nuestra relación con nosotros mismo y con la naturaleza. A esta definición se adapta perfectamente cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La educación ambiental engloba los problemas que han surgido de nuestras relaciones y del uso que estamos haciendo de la naturaleza y que debemos solucionar si queremos que nuestro futuro sea sostenible.

Además no sólo los ODS pueden ser la nueva base de la educación ambiental, sino que esta acción educativa puede ser la mejor herramienta de la sociedad para alcanzar los ODS. La transversalidad que ofrece la educación ambiental hace posible abarcar todos estos retos desde un único espacio con dinámicas que nos hagan pensar y reflexionar sobre la desigualdad en las diferentes partes del mundo, nuestra responsabilidad con las mismas y la necesidad de tomar medidas que nos hagan desarrollarnos juntos y mejor. La educación ambiental no busca más que la toma de conciencia de nuestros actos para que algo tan sencillo como usar una bolsa de tela reutilizable sea el primer paso para acabar con la pobreza. Porque esa es la base de la educación ambiental y de los ODS, todo está relacionado y si queremos un mundo sostenible, con todo lo que eso implica: igualdad, desarrollo sostenible, fin del hambre y la pobreza, debemos luchar para conseguirlo en cada uno de los aspectos de nuestra vida.

Muchos de los ODS ya son el tema central de empresas como GNDiario. El conjunto de todos estos objetivos nos da la oportunidad de abarcar de un modo mucho más amplio los retos que tenemos que superar para lograr una sociedad en equilibrio con la naturaleza y consigo misma.

2020-04-04

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