Proteger la naturaleza aporta multitud de beneficios económicos

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20/03/2021 - 08:30
Proteger la naturaleza

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Proteger la naturaleza aporta más beneficios económicos que convertirlos para uso humano intensivo, según el estudio más grande jamás realizado hasta ahora que compara el valor de protección de la naturaleza con el valor de explotarla.

El estudio, publicado en la revista ‘Nature Sustainability’, parte de un informe histórico encargado por el Gobierno británico al profesor Partha Dasgupta, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), que pedía que el valor de la biodiversidad se sitúe en el centro de la economía mundial.

La nueva investigación, dirigida por la Universidad de Cambridge y la Real Sociedad para la Protección de las Aves, se basa en el análisis de decenas de sitios naturales que van desde Kenia hasta Fiyi, ubicados en seis continentes.

Proteger la naturaleza tiene un alto valor económico

Los científicos calcularon el valor monetario de los ‘servicios ecosistémicos’ de cada sitio natural (almacenamiento de carbono y la protección contra inundaciones), así como los probables dividendos de su conversión para producir bienes como cultivos y madera.

Los hábitats naturales dejan un gran beneficio económico que proviene de la regulación de los gases de efecto invernadero y el secuestro de carbono.

"Frenar la pérdida de biodiversidad es un objetivo vital en sí mismo, pero la naturaleza también sustenta fundamentalmente el bienestar humano", apunta Richard Bradbury, de la RSPB y miembro honorario de la Universidad de Cambridge,

"Necesitamos divulgación financiera relacionada con la biodiversidad e incentivos para la gestión de la tierra centrada en proteger la naturaleza, ya sea a través de impuestos y regulaciones o subsidios para los servicios ecosistémicos", añadía Bradbury.

Andrew Balmford, profesor de Ciencias de la Conservación en la Universidad de Cambridge y autor principal de la investigación, añade que "las tasas actuales de conversión de hábitat están impulsando una crisis de extinción de especies diferente a cualquier otra cosa en la historia de la humanidad".

"Incluso si sólo te interesan los dólares y los centavos, podemos ver que conservar y restaurar la naturaleza es ahora muy a menudo la mejor apuesta para la prosperidad humana. Las conclusiones se hacen eco a escala operativa de las conclusiones generales extraídas por el Examen Dasgupta", recalca el experto.

Proteger la naturaleza es la mejor apuesta para la prosperidad de la humanidad

Hace una década, los científicos idearon Tessa (Kit de Herramientas para la Evaluación de Servicios Ecosistémicos a Escala de Sitio).

Esta herramienta permite a los usuarios medir y, en la medida de lo posible, asignar un valor monetario a los servicios prestados por una zona natural y cuando se convierte para la agricultura u otros usos humanos.

A la hora de medir el valor económico de proteger la naturaleza se tienen en cuenta estos servicios prestados por el ecosistema, entre otros:

El nuevo estudio sintetiza los resultados de 62 sitios naturales en todo el mundo:

  • 24 con datos económicos relativamente detallados.
  • Otros 38 con datos suficientes para medir si los servicios aumentarían o disminuirían después de la conversión del sitio.

La mayoría de los lugares eran bosques o humedales. En el caso de los hábitats naturales, los investigadores analizaron lugares cercanos similares donde se había producido la conversión y compararon los resultados económicos, incluidos los que impulsan la conversión, en ambas áreas.

En los sitios ya ‘modificados’ por los seres humanos, las producciones existentes se compararon con el valor si el sitio fue restaurado a la naturaleza.

Los lugares modificados por la mano humana perdieron valor económico

Por ejemplo, los científicos que utilizan Tessa descubrieron que si el Parque Nacional Shivapuri-Nagarjun (Nepal) perdiera su protección y pasase de bosque a tierras de cultivo, reduciría el almacenamiento de carbono en un 60 %.

Por lo que bajaría la calidad del agua en un 88 %, junto con otros costes, lo que dejaría un déficit de 11 millones de dólares al año, es decir, en este caso proteger la naturaleza sería mejor que modificar el ecosistema.

Tessa también reveló que Hesketh Out Marsh, una marisma de agua salina cerca de Preston (Reino Unido), vale más de 2.000 dólares por hectárea anualmente sólo en mitigación de emisiones, lo que supera cualquier ingreso renunciado de cultivos o pastoreo.

Es más, los hábitats conservados o restaurados estaban se asociaron con un ‘valor presente neto’ general en el 75 % de los 24 sitios principales en comparación con su estado modificado por el ser humano.

El estudio refleja que proteger la naturaleza y restaurarla es mucho más beneficioso que modificarla.

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