2020: Año Internacional de la Sanidad Vegetal

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Lectura fácil

Este 2020 es el Año Internacional de la Sanidad Vegetal.

La ONU declara este año para aprovechar para sensibilizar a la gente de forma internacional.

El objetivo es concienciar al mundo sobre cómo la protección de las plantas ayuda a acabar con estos problemas:

  • El hambre
  • La pobreza

La sanidad vegetal contribuye con otros factores:

  • Protege el medio ambiente
  • Estimula el desarrollo económico

La Sanidad Vegetal debería preocuparnos a todos

La propagación de las enfermedades contagiosas como el coronavirus está muy relacionada con la sanidad vegetal.

Muchos hábitats naturales y ecosistemas están destruidos.

Eso deja expuestos a la vida vegetal y a la vida humana.

Cada vez son más las infecciones que se propagan con más rapidez por esta problemática.

Debemos recordar que las plantas son una de nuestras fuentes principales de alimentos y nutrición.

Gracias a ellas nos mantenemos vivos y reforzamos nuestro sistema inmunitario.

También muchos países y muchas personas utilizan las plantas como fuente primaria de supervivencia.

Muchos expertos siguen cuidando de la sanidad vegetal a pesar de la crisis sanitaria

Todos ellos toman medidas para evitar y controlar enfermedades y plagas de los vegetales.

Muchos otros apoyan el transporte y la comercialización de los productos que aportan las plantas.

Gracias a ellos conseguimos el alimento que nos dan las plantas y vegetales.

Así los productores y vendedores puedan tener ingresos.

Y es que la salud de las plantas depende de todos ellos.

Por eso, a nivel global, nacional y regional la FAO y la CIPF,

junto a las organizaciones de Protección Fitosanitaria tienen una estrecha colaboración con los países miembros.

Así garantizan la aplicación de medidas adicionales que tienen como objetivo proteger a todos estos héroes de la Sanidad Vegetal durante la pandemia del COVID-19.

Si protegemos las plantas, protegemos la vida

La FAO estima casi la mitad de los cultivos alimentarios se pierden por las plagas

y las enfermedades de las plantas.

Esto da lugar a que millones de personas se queden sin alimentos.

La agricultura queda gravemente dañada,

y las comunidades rurales pobres ven su pobreza aún más agravada.

La sanidad vegetal está cada vez más amenazada.

Las malas actividades humanas y el cambio climático alteran los ecosistemas, reducen la biodiversidad y crean ambientes para el desarrollo de nuevas plagas.

Por otro lado, el comercio y los viajes internacionales aumentan esos daños.

Hay que investigar y apoyar a la sanidad vegetal

Con el paso del tiempo, las plagas y enfermedades de las plantas son mucho más difíciles de erradicar.

Además su tratamiento necesita mucho tiempo y es muy costoso.

Por todo esto, es primordial proteger a la sanidad vegetal.

Así podremos seguir investigando para evitar el efecto devastador de estos daños.

Es labor de todos, desde la comodidad de nuestras casas, contribuir con esta lucha.

Este 2020 es el Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV), la ONU ha declarado este año para aprovechar esa oportunidad única e irrepetible de sensibilización a escala internacional.

El objetivo es concienciar al mundo sobre cómo la protección de las plantas ayuda a acabar con el hambre, reduce la pobreza, protege el medio ambiente y estimula el desarrollo económico.

Y es que las plantas son la fuente del aire que respiramos y nos otorgan la mayoría de los alimentos que comemos, pero desde hace muchos años, ignoramos su estado de salud

La Sanidad Vegetal debería preocuparnos a todos

La propagación de las enfermedades transfronterizas altamente contagiosas como la que estamos pasando, se encuentra muy relacionada con la sanidad vegetal.

Muchos hábitats naturales y ecosistemas están destruidos, y eso ha dejado expuestos a la vida vegetal y a la vida humana. Cada vez son más las infecciones que se propagan con más rapidez debido a esta problemática.

Debemos recordar que las plantas son una de nuestras fuentes principales de alimentos y nutrición. Gracias a ellas nos mantenemos vivos y reforzamos nuestro sistema inmunitario.

Asimismo, muchos países y muchas personas utilizan las plantas como fuente primaria de supervivencia, pues son numerosos los pequeños agricultores que subsisten gracias a su desarrollo.

Es por eso que agricultores, autoridades fitosanitarias, agentes de extensión, oficiales sobre el terreno y expertos en supervisión y previsión continúan protegiendo la sanidad vegetal aunque la crisis del coronavirus siga activa.

Todos ellos se encargan de tomar medidas para evitar y controlar enfermedades y plagas de los vegetales, como lo son las langostas del desierto, el gusano cogollero del maíz y el picudo rojo.

Muchos otros apoyan el transporte y la comercialización de los productos que aportan las plantas, para abastecer a las comunidades, y que productores y vendedores puedan tener ingresos.

Y es que la salud de las plantas depende de todos ellos. Por eso, a nivel global, nacional y regional la FAO y la CIPF, junto a las organizaciones de Protección Fitosanitaria tienen una estrecha colaboración con los países miembros.

De esta forma se garantiza la aplicación de medidas adicionales que tienen como objetivo proteger a todos estos héroes de la Sanidad Vegetal durante la pandemia del COVID-19.

Si protegemos las plantas, protegemos la vida

La FAO estima con sus datos que, cada año, hasta el 40% de los cultivos alimentarios se pierden por las plagas y las enfermedades de las plantas.

Esto da lugar a que millones de personas se queden sin alimentos, la agricultura se vea gravemente dañada, y esas comunidades rurales pobres vean su pobreza aún más agravada.

Y es que como vemos, la sanidad vegetal está cada vez más amenazada, pues las actividades humanas y el cambio climático alteran los ecosistemas, reducen la biodiversidad y crean ambientes propicios para el desarrollo de nuevas plagas.

Por otro lado, el comercio y los viajes internacionales que hemos hecho hasta antes del confinamiento han triplicado esos daños durante cada década.

"La protección fitosanitaria contra plagas y enfermedades es mucho más rentable que la gestion de emergencias de sanidad vegetal a gran escala" comenta la FAO

Con el paso del tiempo, las plagas y enfermedades de las plantas son mucho más difíciles de erradicar una vez que se encuentran establecidas. Además su manejo y tratamiento requiere de mucho tiempo y es muy costoso.

Por todo esto, es primordial proteger a la sanidad vegetal. De esta forma se podrá seguir investigando para evitar el efecto devastador de estos factores. Es labor de todos, desde la comodidad de nuestras casas, contribuir con esta lucha.

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