La Democracia va más allá del deber de votar cada 4 años

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15/09/2021 - 17:33
Celebramos el Día Internacional de la Democracia. Fuente: Pixabay

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El 15 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Democracia, establecido por la ONU en 2007. Según el CIS, es el sistema de gobierno favorito por los españoles, con un 78,6 % de apoyo en febrero de 2021, nueve puntos más con respecto a la primera vez que se hizo esta encuesta en 1985, cuando obtuvo un 69,5 %, según informa Maldita.

Más allá de votar cada 4 años, la democracia debe escuchar las demandas diarias de la sociedad para adaptarse a sus necesidades

Aunque el sistema actual asegura mediante elecciones el gobierno del pueblo a través de representantes políticos, estos han de escuchar permanentemente las necesidades de la sociedad en aras de configurar leyes que aseguren el progreso. Por ejemplo, hace una semana, diversos colectivos LGTBI clamaban en la Puerta del Sol de Madrid por una ley LGTBI estatal, algo impensable hace décadas y que hoy se considera una medida urgente para reducir a cero las intimidaciones y agresiones que sufre este colectivo.

Estamos siendo testigos de cómo el Gobierno lanza una serie de medidas para hacer frente a los disparados precios de la luz, que amenazan con seguir subiendo y que sin una actuación del Ejecutivo dejarían el bolsillo de los ciudadanos hecho añicos. También hemos visto recientemente aprobarse en el Parlamento leyes punteras como la Ley de Eutanasia mientras las diversas subidas del salario mínimo ayudan a los trabajadores con menos ingresos a hacer frente a los continuas subidas de precios de bienes tan esenciales como la vivienda, los suministros o el transporte.

También hemos visto cómo la crisis del Covid obligó al Gobierno a actuar para que los afectados por ERTE pudieran cobrar una prestación o los autónomos pudieran percibir ayudas frente al descalabro económico que ha obligado a cerrar buena parte de sus negocios.

Son ejemplos de que la democracia, a través de los votos y de las demandas diarias de la sociedad civil, sigue viva y puede servir de apoyo a las personas, a veces ante problemas que amenazan a la población como crisis económicas o intereses energéticos elevados ante los que poco pueden hacer los ciudadanos y que sin embargo merman sus ingresos.

Por eso es de vital importancia blindar bastiones de la sociedad como un sistema de pensiones fuerte, así como una sanidad pública universal y una educación integral de calidad mientras se asegura la independencia del poder judicial y se activan foros de escucha al ciudadano, que cada vez son más sencillos y efectivos gracias al desarrollo de Internet y las nuevas tecnologías. Hay que fomentar su participación para que su función vaya más allá de votar cada cuatro años, abriendo consultas que les permitan integrarse en las decisiones antes de su publicación en los boletines estatales, regionales o locales, como por ejemplo sucedió con la elección de modelo para la reforma de la plaza de España en Madrid o con la reciente encuesta para participar en la Estrategia Española de Discapacidad.

Con su trabajo, las ONG vigilan a la democracia para defender a los que no pueden

No obstante, mientras esto sucede de puertas para adentro, democracia también ha de ser sinónimo de empatía con el prójimo, ya sea mediante el refugio o bien estableciendo apoyos internacionales que asistan a otros pueblos con menor fortuna, como por ejemplo vemos en una tristemente larga lista de países como Haití, Somalia o Afganistán, por citar unos pocos, mientras mueren personas tratando de encontrar una vida mejor. Más de 40.000 personas han muerto desde 2014 en las diversas rutas migratorias del mundo, según la Organización Integracional de las Migraciones.

Al respecto de la inmigración, la democracia ha temblado este año al ver cómo diversas organizaciones como Amnistía Internacional pedían al Gobierno que paralizara la devolución de menores a Marruecos desde Ceuta, que según firmaron 28 ONGs se estaba produciendo de forma irregular. Por otro lado, un asunto reciente que está generando polémica es la ampliación del aeropuerto de El Prat, que organizaciones ecologistas como SEO/Birdlife rechazan por estar proyectada sobre un espacio natural protegido.

Vivimos en una democracia dividida entre polos ideológicos que no deben perder de vista el interés común. Por eso es vital que la gente se involucre en ella para mejorarla con sus opiniones diversas y plurales, que serán más inclusivas a futuro a medida que la sociedad progrese y se mejore la educación. Por encima de todo, los retos mundiales de pobreza, hambre, salud, educación, igualdad de género, innovación o paz que marcan los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030 llaman a construir un planeta más justo.

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